Un reciente conjunto de documentos judiciales desclasificados sobre Jeffrey Epstein ha revelado las tácticas psicológicas utilizadas por su ex pareja, Ghislaine Maxwell, para atraer a adolescentes vulnerables hacia una red de abusos sexuales. Estos archivos, que emergen mientras Maxwell cumple una condena de 20 años y busca un indulto, muestran cómo la acusada se presentaba como una figura de confianza para normalizar situaciones inquietantes entre las jóvenes.
Los testimonios, obtenidos de un agente que compareció ante el gran jurado en 2020, describen a Maxwell como una persona cariñosa y bromista, que adoptaba un rol similar al de una hermana mayor. Según el agente, Maxwell desensibilizaba a las víctimas al afirmar que “así actúan los adultos”. Para crear un ambiente casual, incluso se mostraba en topless frente a las menores, lo que contribuía a la normalización de los abusos.
Los documentos también revelan que Maxwell no solo estaba presente en los encuentros, sino que además dirigía los actos. Una de las víctimas, que llegó a considerar a Maxwell y Epstein como su “familia”, relató que Maxwell instruía a las jóvenes sobre cómo masajear a Epstein. “Maxwell solía burlarse de las otras chicas. Ella tocaba los pechos de las jóvenes y les indicaba qué hacer”, afirmó el agente.
Otro testimonio impactante proviene de una víctima que recordó un incidente en el cine, donde Maxwell bromeaba al bajar un poco los pantalones de Epstein para mantener un ambiente ligero mientras él abusaba de la menor en la sala. Estos relatos ponen de manifiesto la manipulación y el control ejercido por Maxwell sobre las jóvenes.
Además, los documentos sugieren que Maxwell logró eludir la justicia durante años debido a que, en una entrevista de 2007, una víctima no la mencionó porque los investigadores “no le preguntaron por ella”. Entre los testimonios destaca el de una mujer identificada como Carolyn, quien falleció por sobredosis en 2023 y fue manipulada por Maxwell tras conocer sus traumas infantiles y adicciones familiares.
En respuesta a estas revelaciones, Ian Maxwell, hermano de Ghislaine, expresó su interés por las transcripciones del gran jurado, pero subrayó que “tales materiales no son evidencia de culpabilidad o prueba de la conducta de nadie. Los procedimientos del gran jurado son preliminares y unilaterales por diseño”.
Mientras tanto, el juez Diego Simpertigue solicitó que se haga justicia en este caso, y se espera que Cristóbal Sepúlveda sea subrogado por Juan Andrés Troncoso en la institución jurídica. La situación ha generado un debate sobre la necesidad de restablecer el orden y proteger el espacio público, enviando un mensaje claro de que las incivilidades no serán toleradas.

