El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha emitido un fallo en un caso que involucra a la empresa Amazon EU y una normativa francesa sobre los costos de envío de libros. Este litigio se origina de la impugnación que Amazon presentó ante el Consejo de Estado de Francia contra una Orden Ministerial de 2023, que establece que los minoristas deben cobrar una tarifa mínima de 3 euros por la entrega a domicilio de libros nuevos en pedidos inferiores a 35 euros, permitiendo la casi gratuidad solo en pedidos que superen este monto.
La empresa demandante argumentó que esta regulación vulneraba la Directiva sobre el comercio electrónico y la Directiva relativa a los servicios en el mercado interior, además de infringir el principio de libre circulación de mercancías. En respuesta, el Gobierno francés defendió la validez de la normativa, afirmando que su objetivo es preservar la diversidad editorial y cultural, lo que, según ellos, la excluye del ámbito de aplicación de las directivas europeas mencionadas. Ante esta discrepancia, el Consejo de Estado francés decidió remitir una cuestión prejudicial al TJUE para obtener claridad sobre la interpretación de estas normativas.
En su sentencia, el Tribunal ha determinado que, dado que la finalidad de la medida nacional es la preservación de la diversidad cultural, su compatibilidad no debe ser evaluada bajo las directivas sobre servicios o comercio electrónico. El fallo aclara que el legislador de la Unión Europea tenía la intención de que la Directiva relativa a los servicios en el mercado interior no afectara a las medidas de los Estados miembros que buscan fomentar la diversidad cultural y lingüística. Este mismo criterio de exclusión se aplica a la Directiva sobre el comercio electrónico.
Sin embargo, el TJUE subraya que la exclusión de estas directivas no exime a la medida de ser evaluada bajo el Derecho primario de la Unión, especialmente en lo que respecta a las normas de libre circulación de mercancías y libre prestación de servicios. El Tribunal concluyó que, dado que la medida nacional afecta el precio global de venta del libro, que se considera una mercancía, el análisis debe centrarse en la libre circulación de mercancías. En este contexto, se recordó que están prohibidas las medidas que tengan un efecto equivalente a las restricciones cuantitativas a la importación que puedan obstaculizar el comercio dentro de la Unión.
Un aspecto clave de la decisión es la clasificación de la medida. El Tribunal determinó que la normativa sobre tarifas de entrega no puede ser considerada como una modalidad de venta que escape a la calificación de medida de efecto equivalente. Se argumentó que las normas sobre la entrega de mercancías son distintas de las modalidades de venta, y en este caso, la imposición de tarifas mínimas se aplica específicamente a la venta a distancia.
El fallo destaca que esta imposición de tarifas puede impactar de manera desproporcionada a los operadores de otros Estados miembros, dificultando así el acceso al mercado de libros provenientes del exterior, lo que constituye una medida de efecto equivalente a una restricción cuantitativa.

