Las publicaciones frecuentes sobre la vida en pareja en redes sociales no siempre son un reflejo de un bienestar emocional elevado, según diversos estudios recientes. Investigaciones, incluyendo un artículo de Bustle de 2016, han señalado que las parejas que comparten menos contenido sobre su relación tienden a experimentar mayores niveles de satisfacción. Esta afirmación ha sido reafirmada casi una década después por un nuevo estudio publicado en The Journal of Social and Personal Relationships.
El artículo de Bustle cuestiona lo que se denomina ‘malas prácticas’ en algunas relaciones, sugiriendo que la necesidad de mostrar una imagen idealizada en redes sociales puede ser perjudicial. La psicóloga Laura González, quien participó en el estudio mencionado, explicó que “la constante necesidad de mostrar una imagen perfecta puede generar expectativas poco realistas y aumentar los conflictos internos”. Esta búsqueda de validación en línea podría, en efecto, afectar la conexión emocional entre las parejas.
El estudio, que fue analizado por radio ADN, también destaca que mantener cierta privacidad en la relación puede fomentar una conexión más profunda, así como reforzar valores fundamentales como la confianza y el respeto. La psicóloga y coautora del estudio, María Fernández, añadió que “el exceso de exposición a las redes puede llevar a una sobrecarga emocional, lo que afecta la calidad de la relación”.
Los resultados del análisis sugieren que el uso intensivo de redes sociales puede estar vinculado a un aumento de la ansiedad y la inseguridad en las relaciones de pareja. Este fenómeno pone de relieve la importancia de la autenticidad y la intimidad en las relaciones, en contraposición a la necesidad de exhibir una vida perfecta en plataformas digitales.
En resumen, la investigación resalta que, aunque compartir momentos de la vida en pareja puede ser positivo, la frecuencia y la naturaleza de estas publicaciones pueden tener un impacto significativo en la salud emocional de la relación.

