El restobar “Ay Qué Lico!”, dirigido por el chef Yuhui Lee, se vio envuelto en una controversia este fin de semana tras una protesta pública de sus trabajadores, quienes denunciaron retrasos en el pago de sueldos y propinas. La manifestación tuvo lugar en el local, ubicado en San Vicente, Región de O’Higgins, donde los empleados exhibieron carteles con mensajes como “Páganos los sueldos y las propinas, sin vergüenza”. Como resultado de la protesta, el establecimiento permaneció cerrado durante el día.
La situación se complicó mientras Yuhui Lee se encontraba en China visitando a su familia, lo que llevó a uno de sus socios a responder a las acusaciones. En una entrevista con la periodista Cecilia Gutiérrez, el administrador del local admitió que hubo un retraso en los pagos, aunque lo calificó como “solo de algunas horas”, argumentando que se debió a un evento reciente y que “no se trata de una deuda de meses ni de una situación grave”.
Sin embargo, una exempleada del restobar contradijo esta versión, afirmando que los problemas de pago se han prolongado durante semanas. Según su testimonio, existían sueldos, horas extra y propinas pendientes que solo comenzaron a regularizarse tras la manifestación, aunque aseguró que aún hay montos adeudados.
La administración del restobar sostiene que el conflicto se originó por diferencias internas entre los trabajadores de cocina y los garzones en relación a la distribución de propinas, un aspecto que, según el administrador, no depende directamente del dueño del negocio. A pesar de las afirmaciones de la administración de que el problema ya ha sido solucionado, los trabajadores continúan con sus denuncias, buscando que se respeten sus remuneraciones y condiciones laborales.
La cuenta oficial de Instagram de “Ay Qué Lico!” también se pronunció sobre la situación, indicando: “Nuestro error fue permitir mucho, fue unas horas de demora en el pago de sueldos y así nos respondieron. Perdonamos, atrasos, pérdidas en cocina, se demoraban siempre en atender si nosotros no estábamos, llegaban ebrios al establecimiento, usted cree que es justo la mano de vuelta?”.

