En enero de 2026, se implementarán dos nuevos beneficios económicos en Chile, destinados a aumentar las pensiones de los jubilados actuales y futuros. Estos aportes, que se entregarán de manera mensual y automática a quienes cumplan con los requisitos establecidos, buscan complementar los ingresos de los adultos mayores que ya han dejado la vida laboral.
Los beneficios que comenzarán a pagarse son el Beneficio por Años Cotizados y la Compensación por Diferencia de Expectativa de Vida para mujeres.
El Beneficio por Años Cotizados consiste en un aporte adicional en Unidades de Fomento (UF) que se suma a la pensión que reciben los jubilados, ya sea a través de Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) o compañías de seguros. Este beneficio se calculará en función de los años cotizados, otorgando 0,1 UF por cada año, con un límite de 2,5 UF mensuales, lo que corresponde a un máximo de 25 años de cotizaciones. Por ejemplo, una mujer con 10 años de cotización recibirá 1 UF, equivalente a aproximadamente $39.577, mientras que un hombre con 25 años de cotización obtendrá 2,5 UF, que serían alrededor de $98.942, considerando una UF hipotética de $39.577.
Para acceder a este beneficio, las mujeres deben tener al menos 120 meses de cotización (10 años), mientras que los hombres requieren un mínimo de 240 meses (20 años) y ambos deben tener 65 años o más. Aunque se definió para pensionados hasta el 31 de julio de 2025, el beneficio se activa al cumplir los 65 años. No es necesario residir en Chile, pero se debe tener en cuenta que no se puede estar fuera del país por más de 180 días en un año calendario.
Por otro lado, la Compensación por Diferencia de Expectativa de Vida es un aporte vitalicio destinado exclusivamente a mujeres pensionadas, con un monto mínimo de 0,25 UF mensuales. Este beneficio busca equiparar las pensiones de las mujeres con las de los hombres de la misma edad, ahorro previsional y composición familiar, corrigiendo así la brecha de género en las pensiones, que se origina por la mayor esperanza de vida de las mujeres.
Las mujeres que pueden acceder a este beneficio deben tener 65 años o más, contar con una pensión de vejez o invalidez y no estar cubiertas por el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS). Este beneficio se aplicará a todas las mujeres que se jubilen desde los 60 años, aunque con ciertas condiciones.
El monto del beneficio dependerá de la edad de jubilación: si se jubilan a los 65 años, recibirán el 100% del beneficio; a los 64 años, el 75%; a los 63 años, el 50%; a los 62 años, el 25%; a los 61 años, el 15%; y a los 60 años, el 5%.
Estos nuevos aportes son parte de la reforma de pensiones que busca mejorar la calidad de vida de los adultos mayores en Chile, asegurando un ingreso más justo y equitativo para todos.

