A principios de esta semana, la región Metropolitana de Chile experimentó una serie de sismos que fueron relacionados por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) con el volcán Tupungatito, cuyo nombre se volvió viral en las redes sociales. Este volcán es un estratovolcán activo que se eleva a 5.682 metros sobre el nivel del mar, situado en la comuna de San José de Maipo, en la cordillera de los Andes, a aproximadamente 75 kilómetros de la capital, Santiago. Se encuentra a solo 8 kilómetros de su vecino inactivo, el volcán Tupungato, que es el que le da origen a su nombre.
Históricamente, el volcán Tupungatito ha registrado más de 25 eventos eruptivos, aunque la mayoría de estos se han relacionado con incrementos en la actividad de sus fumarolas. Sin embargo, una erupción significativa podría representar un riesgo para la capital.
Durante la madrugada del 24 de marzo de 2025, las estaciones de monitoreo cercanas al volcán detectaron un sismo de magnitud 3.2, el cual fue clasificado como un evento asociado al fracturamiento de rocas. Este temblor fue seguido por una serie de aproximadamente veinte sismos adicionales.
El Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) y Senapred informaron sobre un aumento en la actividad sísmica del volcán Tupungatito, que se asocia al fracturamiento de rocas en las áreas circundantes, aunque se mantiene la Alerta Técnica Verde. El nombre Tupungatito proviene de un uso coloquial, dado que es un volcán más pequeño que su vecino Tupungato, que en lengua huarpe significa “mirador de estrellas”.
El volcanólogo Daniel Díaz, del Instituto Milenio Ckelar Volcanes y académico de Geofísica de la Universidad de Chile, explicó que el volcán Tupungatito está incluido en la Red Nacional de Vigilancia Volcánica de Sernageomin, lo que permite su monitoreo constante a través de estaciones sismológicas. Los diferentes tipos de sismos son indicadores de actividad volcánica, y aunque estos son esperables en un volcán activo, es importante estar atentos a los desarrollos en los próximos días y meses, dado que forma parte de una cadena volcánica muy activa en los Andes del Sur, que ha presentado erupciones significativas en el pasado.
El volcán Tupungatito es considerado joven en términos geológicos, con actividad que se puede rastrear a través de sus depósitos hasta hace entre 80.000 y 100.000 años. La última erupción importante ocurrió entre 1951 y 1961, durante la cual se produjo una colada de lava que se extendió varios kilómetros y cenizas que se dispersaron principalmente hacia Argentina. En 1986, el volcán tuvo actividad que generó cenizas que oscurecieron el glaciar cercano.
Los peligros asociados a una posible erupción del Tupungatito incluyen flujos de lava de mediano y corto alcance, eyección de piroclastos balísticos y la generación de lahares, que son flujos de lodo volcánico que se producen cuando se mezclan agua, escombros rocosos y material piroclástico, especialmente si la erupción ocurre bajo el glaciar. Díaz enfatizó que todos los volcanes activos representan un peligro para las poblaciones cercanas, por lo que es crucial seguir las indicaciones de las autoridades encargadas de la gestión de emergencias.
Por su parte, Sernageomin advierte que la actividad futura más probable del Tupungatito será de tipo “estromboliana débil a moderada”, y que las erupciones más intensas podrían fundir parte de la cobertura glaciar adyacente, generando lahares en las quebradas y afluentes del río Colorado. Además, se prevé que cualquier dispersión piroclástica se dirija principalmente hacia territorio argentino.
El doctor en geofísica Cristian Farías, autor de “Volcanes y Terremotos”, mencionó en su cuenta oficial de X que una erupción del Tupungatito podría complicar la situación en Santiago debido a los lahares que descenderían por los valles, afectando incluso a proyectos hidroeléctricos como el Alto Maipo.
El nombre del volcán Tupungatito también ha generado una serie de memes en Internet, reflejando la preocupación y el humor de los habitantes de la región Metropolitana. En las redes sociales, se han compartido imágenes y comentarios humorísticos sobre la posible erupción del volcán, lo que ha contribuido a su viralidad en plataformas como Twitter.

