Un estudio reciente de la Federación Mundial de la Obesidad ha revelado que Chile se posiciona como el país con la mayor tasa de obesidad en Sudamérica, afectando a un alarmante 42% de su población adulta. Se estima que en los próximos cinco años, esta cifra podría alcanzar los 14 millones de personas en un país cuya población total se aproxima a los 20 millones de habitantes. Este informe fue publicado en el contexto del Día Mundial de la Obesidad y también destaca que Argentina ocupa el segundo lugar en el ranking con un 39% de adultos obesos, mientras que Paraguay y Uruguay comparten el tercer puesto con un 36% de obesidad en sus respectivas poblaciones adultas.
Un problema de salud en aumento
Además de liderar en obesidad, Chile también se encuentra en la cima de la lista en cuanto a sobrepeso, con un 83% de los adultos presentando un índice de masa corporal (IMC) superior a 25 kg/m2. Esta situación coloca a Chile como el país con la mayor proporción de personas con exceso de peso en Sudamérica, superando a Argentina, Paraguay y Perú, que tienen un 73% de adultos con sobrepeso.
El Dr. Simón Barquera, presidente de la Federación Mundial de la Obesidad, ha indicado que Latinoamérica se ha convertido en un mercado atractivo para las industrias de alimentos ultraprocesados, debido a su nivel de ingresos. En contraste, regiones como India y África no han experimentado el mismo impacto en términos de obesidad, lo que se atribuye a sus diferencias en poder adquisitivo.
Falta de políticas efectivas
El estudio también ha puesto de manifiesto que solo el 7% de los países en el mundo cuentan con sistemas de salud adecuados para abordar el problema de la obesidad. Entre las estrategias recomendadas para combatir esta crisis se incluyen la implementación de impuestos a las bebidas azucaradas, la creación de subsidios para alimentos saludables y la imposición de restricciones en la publicidad de comida chatarra dirigida a niños.
Las proyecciones sugieren que la obesidad continuará en aumento, con un crecimiento global estimado del 115% entre 2010 y 2030. En Chile, las cifras reflejan una crisis de salud pública que demanda medidas urgentes.

