El Gobierno de Argentina ha declarado a la organización mapuche conocida como Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), liderada por Facundo Jones Huala, como un grupo terrorista, vinculándola a los incendios forestales que afectan la región de la Patagonia. Esta declaración ha generado una fuerte controversia, ya que el dirigente mapuche ha calificado de “mentira” las acusaciones y ha afirmado que son sus comunidades las que están sufriendo las consecuencias del fuego.
Declaración del Gobierno Argentino
Según diversos medios de comunicación argentinos, entre ellos Perfil, la ministra del Interior, Patricia Bullrich, firmó una resolución que clasifica a la RAM como un “grupo terrorista” y una “amenaza grave para la seguridad” del país. En el documento se argumenta que desde el año 2010, se han registrado “incendios intencionales reivindicados por los líderes de la RAM que han devastado los milenarios bosques patagónicos”. Además, se menciona que “se han producido cientos de hechos con características terroristas”.
Justificación de la resolución
Para respaldar esta declaración, la resolución cita un video en el que Facundo Jones Huala se pronuncia sobre el uso del incendio como una herramienta de presión. En este video, el líder de la RAM afirma: “Nosotros reivindicamos los sabotajes, y yo, particularmente como miembro de una organización político-militar, reivindico los atentados incendiarios y sabotajes a la infraestructura del sistema capitalista, de las transnacionales, de los terratenientes”. Sin embargo, en el mismo registro, Jones Huala se desmarca de las acusaciones de incendiar bosques, argumentando que sus acciones están dirigidas a la infraestructura y no al entorno natural.
Respuesta de Facundo Jones Huala
El lonko mapuche, que ha sido condenado en Chile por la quema de un inmueble, enfatizó que sus acciones no tienen como objetivo dañar el entorno, ya que son las comunidades mapuches las que están siendo perjudicadas por los incendios. En sus declaraciones, Jones Huala manifestó: “Nosotros jamás hemos atacado nuestro entorno ni a las personas. Toda esta mentira de que andamos prendiendo fuego a bosques o que dañamos donde nosotros vivimos, donde vive nuestra gente… es una mentira. Jamás lo hemos hecho ni lo haríamos. No tiene ningún sentido. Los perjudicados somos nosotros, no sé cuántas comunidades ya han sido arrasadas por el fuego”.
Además, el dirigente mapuche expresó sus sospechas sobre la intencionalidad detrás de los incendios, sugiriendo que podrían estar relacionados con intereses empresariales, refiriéndose a ellos como “winka”. Afirmó: “No tenemos nada que ver con ese tipo de atentados desde el enemigo hacia el pueblo, no solo mapuche, también el pueblo pobre, porque hay un montón de gente laburante allí que está pagando las consecuencias”.
Por último, Jones Huala reiteró su disposición a actuar en defensa de la naturaleza, afirmando: “Estamos dispuestos a prender fuego a aquello que destruye esos árboles, esos pajaritos, esas flores, eso que atenta contra la naturaleza, contra la tierra que nos heredaron nuestros antepasados”.
La situación en la Patagonia continúa siendo tensa, con la organización mapuche y el gobierno argentino en un claro conflicto sobre la responsabilidad de los incendios y la caracterización de la RAM.

