En una conversación íntima y reveladora, Khloé Kardashian compartió detalles sobre dos de los episodios más desafiantes de su vida personal: su matrimonio con Lamar Odom, que estuvo marcado por el abuso de sustancias, y el escándalo de infidelidad de Tristan Thompson, que ocurrió apenas 48 horas antes del nacimiento de su primera hija. Estas confesiones se dieron en el marco del podcast In Wonderland durante una entrevista con la escritora Mel Robbins, donde también reflexionó sobre la importancia de la resiliencia y el cambio de mentalidad. La empresaria y estrella de televisión ofreció una mirada profunda a los momentos que definieron cómo logró enfrentarlos.
Desafíos en el matrimonio con Lamar Odom
Durante la entrevista, Khloé Kardashian recordó la adicción a las drogas de su exmarido, el exjugador de la NBA, que afectó profundamente su relación. Según detalló, la situación se agravaba especialmente durante la temporada baja de la liga, cuando él tenía tiempo libre. “El inactividad es el patio recreo del diablo”, expresó Kardashian, quien explicó que, aunque intentó ayudarlo, llegó un punto en el que entendió que no podía desear la recuperación más de lo que él mismo deseaba.
Un momento crucial que relató fue cuando le rogó que aceptara una invitación para unirse al equipo de baloncesto de Estados Unidos, con la esperanza de que esto lo motivara a mantenerse alejado de las drogas. Sin embargo, su respuesta fue contundente: “No puedes desearlo más que yo”. Esta declaración, según ella, marcó después su relación, llevándola a comprender que no se puede salvar a alguien que no está dispuesto a salvarse a sí mismo. “Fue muy profundo en mi vida”, afirmó, añadiendo que esta experiencia le enseñó a establecer límites y priorizar su bienestar.
En retrospectiva, Khloé se dio cuenta de que no quería estar con alguien que consumiera drogas, ni siquiera de manera ocasional, ya que esto podría convertirse en una “pendiente resbaladiza”. Admitió que el amor que sentía por Lamar la llevó a ignorar señales de alerta y que tardó mucho tiempo en darse cuenta de la magnitud del problema, que él era “muy bueno ocultándolo”. Finalmente, su relación terminó en 2013, aunque el divorcio se concretó hasta 2016.
El escándalo de Tristan Thompson
Otro momento difícil que salió a la luz fue el escándalo de infidelidad de Tristan Thompson días antes de que ella diera a luz a su hija, True, en 2018. A pesar de la devastadora noticia de la traición, Khloé decidió permitir que Tristan estuviera presente en la sala de parto. “Era mi primer bebé, dije: ‘Sí, quiero, actuemos como si no hubiera sucedido’. Porque mi hija algún día verá estos videos caseros”, explicó. Esta decisión estuvo motivada por su deseo de que su hija tuviera un recuerdo positivo de su nacimiento, con ambos padres presentes.
Durante el parto, confesó que se sintió desconectada emocionalmente, describiendo su experiencia como “extracorporal”: “Estaba en piloto automático. Mi cuerpo estaba allí, di a luz, hice lo que tenía que hacer, pero no estaba presente”, afirmó. Tras el nacimiento de True, optó por aislarse del ruido mediático y centrarse en su bienestar emocional. Se quedó en Cleveland, Ohio, evitando regresar a Los Ángeles y alejándose de la atención pública. Durante varios meses, construyó un “capullo” priorizando su bienestar emocional y evitando el uso del teléfono y las redes sociales.
En 2018, Khloé detalló un episodio en el que fue acusada de intentar involucrarse con Jordyn Woods, la mejor amiga de su hermana Kylie Jenner. Más tarde, en 2021, reveló que había tenido un hijo, Maralee Nichols, mientras estaban en proceso de recibir su segundo hijo, Tatum, a través de un vientre subrogado. Estos eventos llevaron a un definitivo distanciamiento entre Tristan y Khloé, aunque han mantenido una relación cordial, priorizando siempre que sus hijos crezcan en un ambiente donde ambos padres estén presentes, a pesar de las dificultades de la pareja.
A lo largo de estas experiencias, Khloé Kardashian ha expresado que le han ayudado a crecer y desarrollar una mayor comprensión de sí misma. Destacó que en el pasado se veía a sí misma como una víctima, pero ahora entiende que cada desafío le ha enseñado lecciones valiosas sobre su propio bienestar. Habló sobre cómo ha cambiado su perspectiva en las relaciones, recordando que “puedo querer a tu tú”, lo que sirve como un recordatorio constante de la responsabilidad que tiene hacia los demás. Estas experiencias, aunque dolorosas, han moldeado su carácter y la han llevado a ser quien es hoy.

