Los cupones de alimentos y los bancos de alimentos pueden ser fundamentales para asegurar embarazos saludables. Los programas de asistencia alimentaria han demostrado ser efectivos para ayudar a las mujeres que enfrentan la inseguridad alimentaria a evitar complicaciones durante el embarazo, según un nuevo estudio publicado el 23 de enero en la revista JAMA Network Open. La inseguridad alimentaria durante el embarazo se asocia con un mayor riesgo de desarrollar diabetes gestacional, preeclampsia, partos prematuros y la necesidad de que el recién nacido sea ingresado en una unidad de cuidados intensivos neonatales. Sin embargo, estos riesgos disminuyen significativamente cuando las mujeres reciben asistencia a través de programas sociales estatales, federales o locales, según los hallazgos del estudio.
Hallazgos del estudio
El equipo de investigación, liderado por la investigadora principal Yeyi Zhu, científica de Kaiser Permanente Northern California, concluyó que “la asociación más alta de complicaciones perinatales se atenuó en general entre las personas que recibieron asistencia durante el embarazo”. Zhu enfatizó la importancia de la seguridad alimentaria, indicando que “cuando no tienen suficiente para comer, no saben de dónde vendrá su próxima comida”. Este es un periodo crítico en el que la exposición a la inseguridad alimentaria puede tener efectos perjudiciales amplificados tanto para la persona embarazada como para el desarrollo de sus fetos.
Datos sobre la inseguridad alimentaria en EE. UU.
Más del 8% de los hogares en los Estados Unidos experimentan inseguridad alimentaria, y otro 5% tiene niveles muy bajos de seguridad alimentaria, según datos del Departamento de Agricultura de EE. UU. Esto significa que alrededor de 18 millones de familias sufrieron inseguridad alimentaria en algún momento durante el año 2023. Para este estudio, los investigadores basaron sus conclusiones en las respuestas de una encuesta realizada a 19,000 mujeres embarazadas que estaban bajo el cuidado del sistema de atención de salud en el norte de California. Todas estas mujeres dieron a luz en junio de 2020, y aproximadamente 14% de ellas reportaron inseguridad alimentaria.
Riesgos asociados con la inseguridad alimentaria
Las mujeres que experimentaron inseguridad alimentaria tenían mayores probabilidades de desarrollar diabetes gestacional (20%), preeclampsia (24%) y requerir atención médica adicional tras el parto (31%), según el estudio. Los investigadores encontraron que la asistencia alimentaria anuló casi todos esos riesgos, quedando solo como un factor persistente la necesidad de obtener alimentos de calidad, lo que podría obligar a las mujeres a seguir una dieta poco saludable. Además, las mujeres en esta situación son más propensas a sufrir de depresión y ansiedad debido al estrés relacionado con la inseguridad alimentaria.
Implicaciones para la salud materna y neonatal
Los hallazgos de este estudio respaldan las directrices clínicas que abogan por la detección de la inseguridad alimentaria en mujeres embarazadas y proporcionan evidencia para ampliar los programas de asistencia alimentaria con el fin de mejorar los resultados maternos y neonatales. La información sobre estos temas es crucial para entender cómo la asistencia alimentaria puede influir en la salud de las mujeres embarazadas y sus bebés.

