El presidente de la Unión Industrial Argentina, Daniel Funes Rioja, afirmó que la reciente reducción de las retenciones anunciada por el Gobierno es un aspecto significativo, siempre que se comprenda en el contexto de las cadenas de valor de las actividades agroindustriales y las economías regionales. Sin embargo, también advirtió que persisten desafíos en materia impositiva y en los costos que enfrenta la industria. Rioja consideró que esta iniciativa es un paso positivo, pero que debe ir acompañada de soluciones estructurales en áreas fiscales, logísticas y de acceso al crédito, las cuales son fundamentales para que las pymes agroindustriales, que son pilares del sector productivo, puedan integrarse plenamente en la cadena de valor.
Detalles de la reducción de retenciones
Esta semana, el Ejecutivo anunció una reducción temporal de las retenciones agrícolas y la eliminación total de las mismas para productos regionales, con el objetivo de aliviar la carga tributaria y estimular las exportaciones en las provincias. A partir del próximo lunes y hasta finales de junio, se reducirán las retenciones a los principales cultivos. Por ejemplo, la retención de la soja (poroto) pasará del 33% al 26%, mientras que sus derivados verán una disminución del 31% al 24.5%. Asimismo, los derechos de exportación del trigo se reducirán del 12% al 9.5%, y otros cultivos como cebada, maíz, girasol y sorgo también experimentarán reducciones.
Impacto en las economías regionales
En declaraciones a la radio AM 750, Funes Rioja destacó que el anuncio es una señal alentadora, aunque la industria sigue enfrentando problemas históricos. Mencionó que el “impuesto a los ingresos brutos es tremendamente distorsivo y genera una cascada”, y subrayó la necesidad de reducir los costos laborales no salariales y resolver los problemas logísticos que incrementan la producción. Las medidas fiscales anunciadas también eximen a las economías regionales que producen frutas, vino y yerba mate, con el objetivo de incentivar y revitalizar las regiones que dependen de estas actividades productivas. En este contexto, las alícuotas residuales serán llevadas a cero de manera permanente para productos como el azúcar, el algodón, el cuero bovino, el tabaco, la forestoindustria y el arroz, entre otros, que representaron más de 1.100 millones de dólares en 2024.
El papel de las pymes en la economía
La UIA subrayó la importancia de las pequeñas y medianas empresas como motor de la economía nacional. Funes Rioja afirmó que “la tecnología acelera y hacen falta inversiones en todo nivel, especialmente en las pymes, porque el tejido industrial es muy diverso en Argentina”. Las empresas que representan una parte significativa del sector agroindustrial podrían beneficiarse directamente de las medidas anunciadas. En cuanto a las perspectivas de empleo, se ha comenzado a observar una reactivación en el plano laboral desde agosto, aunque los avances han sido insuficientes para revertir el estancamiento que ha afectado al país durante la última década. Desde 2012, Argentina ha experimentado un crecimiento privado que ha sido lamentado por el sector industrial.
Relaciones internacionales y clima de negocios
Funes Rioja también enfatizó la importancia de la inserción internacional, destacando la relación con Brasil como el principal socio comercial de Argentina. Sin embargo, criticó que el bloque funcione como una herramienta política en lugar de un mecanismo productivo. “Necesitamos un bloque político funcional, no solo una gestión”, declaró, añadiendo que el acuerdo entre Europa y Mercosur es clave para ampliar las oportunidades industriales. Además, hizo hincapié en la necesidad de establecer reglas claras para las importaciones, afirmando que “deben ser equivalentes para nivelar la cancha” y proteger la producción local, manteniendo así la competitividad.
Estabilidad macroeconómica y seguridad jurídica
El clima de negocios y la estabilidad macroeconómica son considerados condiciones esenciales para garantizar un crecimiento sostenible. Funes Rioja aplaudió las recientes medidas para controlar la inflación y el gasto público, insistiendo en que deben estar alineadas con una estrategia a mediano plazo que priorice la realidad económica del país. Además, destacó que la seguridad jurídica es crucial para atraer inversiones y mejorar el clima de negocios, puntualizando que “cuando hablamos de seguridad jurídica, hablamos de respeto al orden”. Concluyó reafirmando el compromiso de la entidad con el desarrollo competitivo y formal del sector, destacando que es necesario resolver de manera sostenida los desafíos que enfrenta el sector.

