La Corte de Santiago resolvió un caso de fraude bancario que involucra al Banco Santander y a un cliente que sufrió el robo de más de 3 millones de pesos. La sentencia determinó que el incidente se debió a negligencia del cliente en la protección de sus credenciales, eximiendo al banco de cualquier responsabilidad.
El caso inició en abril de 2021, cuando un cliente del Banco Santander detectó transferencias electrónicas no autorizadas desde su cuenta, realizadas en tres días consecutivos y por un total de más de 3 millones de pesos. Aunque el banco devolvió inicialmente el dinero al cliente mientras investigaba, posteriormente determinó que las transacciones se realizaron desde dispositivos y ubicaciones habituales del usuario, utilizando sus credenciales.

Acciones legales y resultado
El banco llevó el caso al Juzgado de Policía Local de Cerrillos, donde inicialmente su demanda fue desestimada. Sin embargo, la entidad apeló a la Corte de Santiago, argumentando que cumplió con todos los protocolos de seguridad establecidos y que la negligencia del cliente al no resguardar sus datos personales fue la causa principal del fraude.
Tras analizar las pruebas, la Corte revocó el fallo anterior, concluyendo que el banco no presentó fallas en sus sistemas de seguridad. En consecuencia, ordenó al cliente devolver los 35 UF reclamados, más intereses.
La Corte de Santiago enfatizó que los usuarios deben resguardar cuidadosamente sus datos personales para prevenir incidentes similares. Este fallo podría sentar un precedente en casos de fraude bancario en Chile, destacando la responsabilidad compartida entre clientes y bancos.

