Viajar en avión puede ser una experiencia aterradora para muchas personas. Desde el reducido espacio hasta la altura y la posibilidad de contratiempos, es normal sentir nervios al subir a bordo. Este miedo, conocido como aerofobia, afecta a más personas de lo que se piensa, pero hay formas de manejarlo.
¿Por qué sentimos ansiedad al volar?
El miedo a volar puede tener raíces profundas en experiencias previas negativas o en la falta de conocimiento sobre cómo funcionan los aviones. Según explicó Andrew Rosen, psicólogo del Centro de Tratamiento de Ansiedad y Trastornos del Estado de Ánimo, en una entrevista con Women’s Health, “somos una especie terrestre, por lo que estar en el aire va contra nuestros instintos”. Este sentimiento puede generar incomodidad e incluso una sensación de peligro. Además, la psicóloga Rebecca B. Skolnick de MindWell NYC mencionó que la pandemia de COVID-19 exacerbó el miedo a volar: “esa evasión aumentó los miedos al peligro, además de los eventos que se ven en las noticias”.
Cómo controlar la ansiedad: 5 estrategias
Aunque superar el miedo a volar no ocurre de la noche a la mañana, existen técnicas efectivas para reducir la ansiedad y disfrutar de los viajes. Es importante señalar que si una persona no puede manejar su ansiedad por sí misma, debe acudir a profesionales de la salud. A continuación, se presentan algunas sugerencias aprobadas por expertos:
1. Aprender sobre la seguridad aérea
La información puede alimentar el miedo. La Dra. Gabrielle Avery-Peck de Florida explica que entender cómo funcionan los aviones y las medidas que se implementan para garantizar la seguridad puede ayudar a reducir la ansiedad. Comparar las turbulencias con baches en una carretera puede cambiar la percepción de la persona, ya que estas no indican un problema grave, sino que son parte del vuelo.
2. Distraerse con actividades
“Lo importante es recordar que tiene que ver con el futuro”, afirmó Dr. Seif en SELF. Se recomienda realizar actividades simples como contar las maletas en el aeropuerto o escuchar un podcast entretenido para mantenerse en el presente. Muchas aerolíneas ofrecen meditaciones guiadas en sus sistemas de entretenimiento.
3. Reconocer la ansiedad sin agrandarla
Martin Seif, fundador de la Asociación de Depresión de Estados Unidos, sugirió que aceptar la ansiedad es clave para controlarla. “La incomodidad, aunque se sienta peligrosa”, mencionó en una entrevista sobre el bienestar, “es una reacción natural y no indica un riesgo real, lo que puede ayudar a calmarse”.
4. Regular el sistema nervioso
La Kimberly Fishbach de NY Health Hypnosis & Integrative Therapy explicó que se puede contrarrestar la activación del sistema nervioso mediante ejercicios de respiración profunda y la práctica de la relajación muscular progresiva. “Cuando pensamos en la idea de controlar algo malo, desregulamos completamente lo que hace la mente y el cuerpo, creando la sensación de que estamos en peligro”, dijo. Tomar pasos pequeños puede ayudar a aumentar la sensación de seguridad, como elegir un asiento en el pasillo o llevar música relajante para meditar durante el vuelo.
5. Evitar el consumo de noticias alarmantes
Las historias sobre accidentes aéreos, aunque esporádicas, suelen inundar las redes sociales. Lauren Cook, autora de Generation Anxiety, advirtió que consumir este tipo de contenido solo aumenta la ansiedad. En lugar de buscar información alarmante, es útil centrarse en datos positivos que respalden la seguridad de los vuelos. La mayoría de los incidentes son rutinarios y tranquilos.
Datos reconfortantes
Para quienes temen lo peor al volar, conocer estadísticas puede ser reconfortante. Es mucho más seguro volar que conducir un automóvil, ya que las probabilidades de morir en un accidente aéreo son de 1 entre 11 millones, en comparación con 1 entre 93 en un accidente automovilístico.

