Sienna Miller y Jude Law fueron una de las parejas más emblemáticas de Hollywood durante la década de 2000. La relación entre ambos actores comenzó en 2003, cuando se conocieron en el set de la película Alfie. Un año después, la pareja se comprometió, pero su historia de amor se vio marcada por la controversia y el escándalo. En 2005, la relación se desmoronó cuando Miller descubrió que Law había sido infiel con Daisy Wright, la niñera de los hijos que el actor tuvo con su primera esposa, Sadie Frost, quienes son Rafferty (nacido en 1996), Iris (nacida en 2000) y Rudy (nacido en 2002).
La situación se complicó aún más cuando, dos días después de enterarse de la infidelidad, Sienna Miller descubrió que estaba embarazada. En medio de la tormenta mediática, Jude Law se disculpó públicamente, afirmando: “Sólo quiero decir que estoy muy avergonzado y triste por haber hecho daño a Sienna y a todas las personas de nuestro entorno. Mi comportamiento no tiene excusa”.
La actriz, que en ese momento tenía 23 años, fue contactada por el periódico británico The Sun, que había obtenido información sobre su embarazo y la presionó para que hablara sobre su situación. Aunque The Sun accedió a no publicar la historia, la información fue filtrada a una publicación estadounidense. Miller recordó esos días con angustia, diciendo: “Sentí que alguien debía estar vendiendo historias. Senté a las cinco personas en nuestras vidas que sabían y las interrogué violentamente. Les dije: ‘tiene que ser uno de ustedes, entonces, ¿quién es?’ Estaba bajo una presión tan intensa. Hubo muchas lágrimas y negaciones”.
En el documental Scandalous: Phone Hacking on Trial, producido por la BBC y estrenado en 2023, Sienna Miller compartió su experiencia, afirmando: “Creo que no recuerdo seis semanas de mi vida. De hecho, no lo recuerdo. Creo que estaba en un estado de trauma tan profundo en ese momento que me desmayé por completo”. La actriz también relató un momento incómodo en el que un fotógrafo le preguntó: “¿Te has operado las tetas para quedártelo?”, refiriéndose a Jude Law, mientras ella estaba embarazada.
Finalmente, Sienna descubrió que la filtración de su embarazo se debió a un hackeo telefónico, lo que la llevó a iniciar acciones legales contra los responsables. Afirmó que The Sun había obtenido información médica privada de manera ilegal a través de un periodista. En ese momento, la editora del diario era Rebekah Brooks, quien, según Miller, “sabía de mi embarazo en el momento más vulnerable de mi vida. Me obligó a tomar decisiones sobre mi propio cuerpo con el que tengo que vivir todos los días”. La actriz decidió no continuar con el embarazo. Aunque Miller intentó llevar el caso a juicio, finalmente llegaron a un acuerdo financiero en 2021.
Miller expresó: “Casi arruinaron mi vida. Su comportamiento me destrozó, dañó mi reputación y me llevó a acusar a mi familia y amigos de vender información”, lo que le generó una intensa paranoia y miedo. En 2009, Sienna y Jude intentaron retomar su relación, sorprendiendo a los medios al aparecer juntos en la MET Gala de 2010. Sin embargo, la pareja se separó definitivamente en febrero de 2011.
Miller comentó sobre su relación actual con Law, afirmando: “No nos vemos tanto con Jude y los chicos, pero sí nos preocupamos el uno por el otro inmensamente”. Además, la actriz mantiene una buena relación con Sadie Frost, la primera esposa de Law, quien la apoyó tras enterarse de la infidelidad. Con el tiempo, Sienna Miller, reconocida como un ícono de la moda y del estilo boho chic, se convirtió en madre en dos ocasiones.

