La longevidad ha traído consigo una serie de retos sociales, económicos y culturales en Estados Unidos. Según un análisis presentado en el libro Golden Years: How Americans Invented and Reinvented Old Age (Los años dorados: cómo los estadounidenses inventaron y reinventaron la vejez), del historiador James Chappel, Estados Unidos ha experimentado una evolución significativa en la forma en que se percibe la vejez. Este texto examina más de un siglo de cambios en las políticas y actitudes hacia las personas mayores, destacando tanto los avances como las carencias en la protección social de esta población. El libro ofrece una mirada crítica a los sistemas de seguridad social y a los movimientos de activismo que abordan las desigualdades persistentes que afectan a los adultos mayores en el país. Chappel, profesor asociado de historia en la Universidad Duke y miembro del Aging Center, estructura su obra en tres etapas principales que abarcan desde 1900 hasta el año 2000. Cada una de estas etapas refleja un cambio en la concepción pública de la vejez y en las políticas diseñadas para atender a este grupo demográfico.
La Aged (1900-1940)
En la primera parte, titulada The Aged (1900-1940), el autor analiza los inicios de las pensiones y la creación del programa de Seguridad Social en 1935, un hito que él describe como “nuestro mayor avance en la reducción de la pobreza”. Sin embargo, también señala las limitaciones del sistema, como su financiación regresiva y la perpetuación de desigualdades económicas basadas en el género y la raza. Aunque la Seguridad Social es considerada un avance significativo, no estuvo exenta de críticas. Chappel menciona que el diseño del sistema, basado en los salarios previos de los beneficiarios, favoreció históricamente a las clases medias blancas, dejando a las mujeres y a las personas de color en situaciones de vulnerabilidad. Estas últimas, detalla el autor, han enfrentado barreras para acceder a mecanismos de ahorro privados que han sido fundamentales para garantizar una jubilación digna.
Senior Citizens (1940-1975)
La segunda sección del libro, Senior Citizens (1940-1975), se centra en la aprobación de Medicare en 1965, que surgió tras el fracaso de propuestas más radicales. Este periodo marcó el auge de las comunidades de retiro y de los centros de hogares para ancianos, lo que Chappel denomina “la invención del retiro”. Además, dedica un capítulo a la gerontología negra, liderado por figuras como Jacquelyne Jackson, socióloga de Duke, quien luchó sin éxito por la elegibilidad temprana de los afroamericanos para los beneficios de la Seguridad Social.
Older People (1975-2000)
La tercera parte, Older People (1975-2000), aborda el surgimiento de la AARP (Asociación Estadounidense de Personas Jubiladas) y su papel en la lucha contra el edadismo, así como el impacto cultural de la televisión, como la serie The Girls (1985-1992), que abordó temas de salud y sexualidad. Durante este periodo, se produjeron cambios significativos en las pensiones, con un giro hacia programas de contribución definida, que trasladaron el riesgo financiero a los trabajadores. Esto generó una creciente ansiedad entre los estadounidenses, quienes enfrentan incertidumbre sobre si sus ahorros serán suficientes para cubrir sus necesidades.
Uno de los aspectos reveladores es la atención que se presta a las alternativas que podrían haber transformado el sistema. Entre las iniciativas se encuentran la National Ex-Slave Mutual Relief y la Bounty Pension Association, que buscaban compensaciones para los liberados de la esclavitud, así como el Plan Townsend, que proponía un impuesto sobre las ventas para financiar pensiones universales. Aunque estas iniciativas prosperaron, ilustran los caminos tomados que resultaron en un acceso social reducido.
Las tensiones en torno a la privatización de Medicare son también un tema de crítica, ya que sectores conservadores han intentado desmantelar estos programas en favor de soluciones privadas, argumentando que estas medidas socavan la economía de los más vulnerables. Chappel lamenta la falta de voluntad política para abordar los problemas del cuidado a largo plazo, cuyos costos y responsabilidades recaen desproporcionadamente sobre las mujeres.
En conclusión, el libro reflexiona sobre los logros y fracasos en la provisión para la población envejecida. Reconoce el impacto positivo de Medicare y el aumento de la esperanza de vida, pero también señala que los nuevos desafíos, como el incremento de enfermedades degenerativas, incluida la demencia, representan una carga para las familias. Además, subraya que la cultura estadounidense ha perdido la capacidad de mantener conversaciones significativas sobre la vejez, un problema que podría ser abordado por la generación de los baby boomers, quienes, debido a su número y poder político, tienen el potencial de impulsar cambios en este ámbito. En definitiva, Golden Years ofrece una visión exhaustiva del envejecimiento en el siglo XX. A través de un análisis histórico, no solo documenta los logros alcanzados, sino que también expone las oportunidades perdidas para los mayores. Su contenido invita a reflexionar sobre la necesidad de un sistema inclusivo y equitativo que garantice una vida digna para todos.

