El calentamiento global está generando efectos adversos significativos en la salud de las personas que padecen trastornos cerebrales degenerativos, como la demencia, la enfermedad de Alzheimer y el Parkinson. Investigadores han alertado que las olas de calor provocadas por el cambio climático intensificarán los síntomas de estas enfermedades, aumentando el riesgo de mortalidad entre los afectados, según un estudio publicado en la revista JAMA Neurology.
Los datos indican que las muertes y hospitalizaciones relacionadas con el Parkinson aumentan en un 10% por cada grado Fahrenheit que se eleva por encima del umbral de 93 grados, como han demostrado investigaciones anteriores. El Dr. Indu Subramanian, neurólogo de UCLA Health y principal investigador del estudio, destacó en un comunicado de prensa que “esas muertes se pueden prevenir, y los médicos pueden marcar la diferencia”.
Los investigadores también señalaron que el año 2024 se perfila para ser uno de los más calurosos registrados en la Tierra, superando el récord anterior establecido en 2023. Las personas que sufren de enfermedades degenerativas son especialmente vulnerables a los problemas de salud que surgen en condiciones de calor extremo, ya que su capacidad para regular funciones automáticas del cuerpo se ve afectada, lo que incrementa el riesgo de deshidratación, accidentes cerebrovasculares y desmayos durante climas cálidos.
Además, otras afecciones de salud pueden comprometer la capacidad de una persona para sudar, lo que las hace más propensas a sufrir sobrecalentamiento. Los investigadores también anotaron que los medicamentos que toman estos pacientes pueden interferir con su capacidad para enfriarse.
El Dr. Subramanian mencionó que los pacientes con trastornos cerebrales degenerativos son menos propensos a reconocer los riesgos que enfrentan, en parte porque tienden a estar socialmente aislados. “Me sorprendió la cantidad de personas que nos ven a nosotros, o a los proveedores de atención de salud, como su único punto de contacto con el mundo fuera de su casa”, comentó.
Por lo tanto, es crucial que los médicos comiencen a evaluar regularmente el aislamiento social de estos pacientes y los conecten con recursos que puedan protegerlos del calor. La telemedicina se presenta como una herramienta valiosa para monitorear a estos pacientes y asegurarse de que están tomando las medidas necesarias para protegerse del calor extremo.
El Dr. Subramanian concluyó que “las demencias pueden morir, pero podemos ser proactivos para prevenirlo”. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades ofrecen información adicional sobre salud y prevención en este contexto.

