La ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos confirmó este sábado que el régimen de Nicolás Maduro ha liberado a otros 60 civiles inocentes, quienes habían sido encarcelados tras el fraude electoral del 28 de julio. Esta organización se dedica a monitorear la situación en las cárceles venezolanas y ha informado que las liberaciones se produjeron durante los últimos dos días, incluyendo a 37 presos del penal de Tocorón, 13 de Tocuyito y 10 de Las Crisálidas.
Según algunos comentarios de familiares, en los casos de máxima seguridad, “están usando vehículos oficiales, como ambulancias, para sacar escondidos a los políticos, principalmente en la noche”, lo que deja a los liberados “en terminales, solo con lo que llevan puesto”. Se ha indicado que “deben llamar a sus seres queridos para que les ayuden a regresar a sus ciudades de residencia”, según un escrito del Comité.
Además, se ha señalado que las personas que son excarceladas lo hacen bajo un clima de amenazas y presiones tanto hacia ellos como hacia sus seres queridos, lo que les impide compartir videos o dar declaraciones a la prensa sobre lo que vivieron dentro de los penales. Esta “política de opacidad gubernamental” no solo impide el acceso a “información oportuna, pertinente, verificable y de calidad” desde las instituciones del Estado, sino que también presenta “dificultades para documentar la cantidad de excarcelaciones concretadas”, advirtió el Comité.
Según la Fiscalía chavista, hasta el momento se ha dejado en libertad a unas 733 personas que habían sido detenidas en la segunda mitad del año por haber manifestado su descontento o por tener algún vínculo con opositores como María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, del partido Plataforma Unitaria Democrática (PUD). El proceso de liberación comenzó a mediados de noviembre, cuando el chavismo ordenó la revisión de estos casos, lo que podría continuar por un tiempo más, dado que el Ministerio Público consideraría otras 200 causas.
La periodista Ana Carolina Guaita fue una de las últimas beneficiadas por esta orden del régimen, siendo liberada horas después de su detención. La reportera del medio digital Patilla había sido detenida el pasado 2 de agosto bajo acusaciones de terrorismo, instigación al odio y obstrucción de la vía pública. El Colegio Nacional de Periodistas celebró su excarcelación, pero enfatizó que “jamás debió estar detenida” porque “no cometió ningún delito”.
Asimismo, se recordó que en Venezuela aún hay 11 periodistas detenidos que cumplen con su trabajo de informar, incluso si se trata de cuestiones que favorecen al chavismo. No obstante, existen “serias dudas” sobre la cifra oficial de excarcelados, ya que sería “la primera vez que mienten sobre los excarcelados”. Varias organizaciones en el país han denunciado que, a pesar de la orden de liberación de civiles, continúa la persecución y detención de disidentes, incluyendo a cuatro miembros de Vente Venezuela: el ex concejal de Caracas Jesús Armas, el activista Luis Palocz, el dirigente campesino Carlos Azuaje y el alcalde de Cabimas, Nabil Maalouf.
(Con información de EFE y Europa Press)

