En la actualidad, el consumo de alimentos se ve afectado por la distracción que generan los dispositivos electrónicos, lo que puede tener consecuencias negativas para la salud. Especialistas del Hospital de Clínicas José San Martín de la Universidad de Buenos Aires (UBA) han alertado sobre los riesgos de distraerse al comer, señalando que el hecho de no registrar los ingredientes y masticar de manera inadecuada puede derivar en problemas de salud. Según los expertos, el uso del teléfono móvil durante las comidas impacta negativamente en la salud, ya que los estímulos de los dispositivos electrónicos alteran el mecanismo de saciedad y dificultan la digestión. “Entrar en un ‘piloto automático’, ya sea en una mesa repleta de platos sabrosos durante las fiestas o estar pendientes de las notificaciones del celular, puede derivar en problemas digestivos, inflamación, malestar estomacal e ingesta excesiva que, a largo plazo, puede llevar a un aumento de peso”, advirtió la licenciada Natalia Presner, del servicio de Nutrición del Hospital de Clínicas.
Importancia de la masticación y la atención al comer
La digestión comienza en la boca, lo que hace que este proceso inicial sea clave. Masticar correctamente permite que se inicie la predigestión, lo que facilita el trabajo del estómago. Si una persona come mientras mira reels en TikTok o Instagram, es altamente probable que olvide cuántas veces necesita masticar, lo que genera, según Presner, una predigestión incompleta. “Se obliga al estómago a trabajar más, secretando mayor ácido clorhídrico, lo que puede provocar reflujo gastroesofágico y sensación de hinchazón y malestar”. Este exceso digestivo no solo genera molestias momentáneas, sino que podría dar lugar a condiciones crónicas como la acidez continua.
El impacto de la distracción en la alimentación
La forma en que se eligen los alimentos también influye en la digestión. Optar por comidas con alto contenido graso aumenta el esfuerzo que el cuerpo debe hacer para digerir. La licenciada Presner agregó que si a esto se suma la distracción de comer mientras se mira una pantalla, el esfuerzo digestivo se incrementa aún más. Un estudio publicado en 2020 en la revista Frontiers in Psychology evaluó el uso de teléfonos inteligentes durante la conducta alimentaria de los jóvenes, centrándose en dos aspectos: la cognición y la facilitación social. Según los hallazgos del equipo de investigadores italianos, el uso de móviles interfiere con las señales fisiológicas de hambre y saciedad, lo que lleva a una “alimentación sin sentido”. Esto ocurre porque la atención se desvía de la comida hacia el dispositivo, dificultando el control consciente de lo que se ingiere y aumentando el consumo calórico en aproximadamente un 15%. Esto significa que afecta la digestión y puede incidir en el peso corporal.
Percepción del sabor y la saciedad
La doctora Vanesa Anger, médica del Hospital de Clínicas, explicó que cuando estamos atentos a lo que llevamos a la boca, “es más probable que percibamos el sabor de lo que comemos”. De esta forma, los mecanismos naturales destinados a hacernos frenar pueden pasarse por alto. Estos mecanismos tienen componentes hormonales y mecánicos que tardan entre 25 y 40 minutos en informar al cerebro que se ha ingerido suficiente alimento. Durante ese tiempo, si estamos distraídos, “podríamos no darnos cuenta de que tenemos plenitud y continuar comiendo mucho más de lo necesario”, añadió Anger. Además, mientras se está frente a una pantalla, disminuye la percepción orofacial, que incluye el sonido y la textura de los alimentos. La especialista señala que “los crujidos y ruidos que hacen los alimentos al ser masticados juegan un papel clave en cómo nuestro cerebro registra la comida”. Si se pierden estos estímulos, se puede marcar una gran diferencia en la salud digestiva.
Consecuencias de una masticación deficiente
La combinación de porciones adecuadas y la evitación de distracciones son pasos fundamentales para prevenir problemas digestivos. Presner describió los efectos de una masticación deficiente: “Cuando masticamos de manera insuficiente, saltamos una parte vital del proceso digestivo. Los trozos grandes que llegan al estómago incrementan el riesgo de que sean difíciles de digerir”. Contrario a lo que se podría pensar, los alimentos blandos no siempre facilitan la digestión; por ejemplo, la manteca, aunque es suave, puede ser difícil de masticar debido a su contenido graso. La consistencia física de los alimentos puede influir en la facilidad con la que se producen molestias estomacales.
Recomendaciones para mejorar la alimentación
Para abordar los problemas relacionados con la alimentación distraída, los especialistas sugieren implementar estrategias que permitan llegar a las comidas de manera consciente. Algunas recomendaciones incluyen: ajustar el tamaño de las porciones, servir un único plato, comer a un ritmo pausado, apagar los dispositivos durante las comidas y priorizar la calidad de los alimentos. Por último, Anger destacó la importancia de servir porciones pequeñas en platos chicos, lo que facilita la gestión de lo que se ingiere. Es fundamental tener en cuenta que la atención plena durante las comidas puede mejorar significativamente la experiencia alimentaria y la salud digestiva.

