Dos mujeres han sido vinculadas a la muerte de un empresario en Viña del Mar, tras un largo proceso de investigación que reveló un modus operandi delictivo en el casino Enjoy. Las acusadas, Monserrat Valdivia y Lissette Núñez, ambas de 26 años, se presentaban como trabajadoras sexuales en el establecimiento, donde operaban desde hacía varios meses. Según las indagatorias iniciales, las jóvenes ofrecían sus servicios a los clientes, pero una vez que estos aceptaban, eran drogados para robarles sus pertenencias.
El caso se centra en un empresario de 60 años que, tras invitar a las jóvenes a un trago, fue víctima de este plan. Mientras el hombre se retiró al baño, su bebida fue manipulada, y al regresar, se encontró con que su copa había sido adulterada. La víctima solo recuerda haber recibido un golpe en la cabeza y haber despertado con la cara ensangrentada. En el atraco, le fueron sustraídos bienes por un valor total de 15 millones de pesos, que incluían dinero en efectivo y relojes.
Después de un exhaustivo proceso judicial, el Tribunal de Juicio Oral en Lo Penal de Viña del Mar dictó sentencia condenatoria contra Monserrat y Lissette por el delito de homicidio. Las pruebas presentadas durante el juicio demostraron que la causa de la muerte del empresario fue asfixia mecánica, específicamente por estrangulamiento y sofocación. Como resultado, Monserrat Valdivia fue condenada a 12 años de prisión, además de acumular tres penas adicionales de dos años de cárcel por delitos de hurto y fraude electrónico, relacionados con engaños similares perpetrados contra otros hombres.
El tribunal también acogió una demanda civil, lo que obligará a las condenadas a pagar una indemnización de 30 millones de pesos a la familia de la víctima.

