La animadora chilena María Luisa Godoy compartió detalles sobre su reciente diagnóstico de cáncer en una entrevista con la revista Velvet. En esta conversación, la conductora del matinal Buenos días a todos relató su experiencia al enterarse de su enfermedad, describiendo momentos de gran angustia y reflexión sobre su vida y su familia.
El diagnóstico y la angustia
María Luisa Godoy expresó que, al recibir la noticia de su diagnóstico, sintió que “la muerte pasó por mi nariz”. Este impacto emocional fue resultado de descubrir un lunar con un bulto que le generó preocupación. La animadora mencionó que nunca había considerado que pudiera tener algún tipo de cáncer, lo que intensificó su miedo y confusión.
La comunicadora recordó que, tras notar el lunar, decidió acudir al médico, quien le recomendó extirparlo y realizar una biopsia. Durante la espera de los resultados, Godoy vivió momentos de gran tensión, incluso llorando en medio de los comerciales del programa. Finalmente, el diagnóstico reveló que se trataba de un melanoma.
Reflexiones sobre la vida y la salud
En su relato, María Luisa compartió que el diagnóstico le generó un profundo miedo y tristeza. “Me dio mucho miedo y pena. Esto fue un viernes y estuve todo el fin de semana muy golpeada, mirando a mis hijos y pensando en los diferentes escenarios que podían suceder. Fue súper fuerte por mis hijos (5)”, confesó.
La animadora se sometió a una cirugía para extirpar el lunar y eliminar el cáncer de su cuerpo. Afortunadamente, el cáncer fue detectado a tiempo, lo que permitió que la enfermedad no avanzara, ya que se encontraba encapsulado.
Un cambio de vida
A raíz de su experiencia, María Luisa Godoy reflexionó sobre la suerte que tuvo al detectar la enfermedad a tiempo. “He pensado tanto en la suerte que tuve. Si hubiera ido 6 meses o 1 año después, mi escenario probablemente sería tan distinto”, comentó. Además, mencionó que su relación con el sol ha cambiado, ya que no era muy cuidadosa al respecto.
La animadora también expresó su preocupación por el impacto que su enfermedad podría tener en sus hijos. “Sentí que la muerte me pasó por la nariz y me angustió mucho pensar en un mal escenario para mis niños. Las mamás somos demasiado importantes, sobre todo, en las edades que están ellos”, dijo.
Como resultado de esta experiencia, María Luisa decidió reducir su ritmo de vida y, por esta razón, optó por dar un paso al costado en la conducción del programa Buenos días a todos. Su historia resalta la importancia de la detección temprana del cáncer y el impacto emocional que puede tener en la vida de una persona y su familia.

