En las últimas semanas, la aparición de drones no identificados sobre la costa este de Estados Unidos ha generado preocupación entre residentes, autoridades locales y agencias federales. Los avistamientos, que comenzaron a mediados de noviembre, se han reportado en al menos seis estados, incluyendo Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, Pensilvania, Massachusetts y Virginia. Este fenómeno ha sido particularmente inquietante debido a que los objetos han sobrevolado zonas residenciales, infraestructuras críticas y sitios restringidos, como bases militares.
Respuesta de las autoridades
En respuesta a estos avistamientos, el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aseguraron en un comunicado que, por el momento, “no existe evidencia de que los avistamientos representen una amenaza para la seguridad nacional”. Sin embargo, de acuerdo a medios internacionales, funcionarios estatales han mostrado su preocupación ante estos hechos. La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, instruyó al Centro de Inteligencia del Estado a investigar los incidentes y solicitó al Congreso que apruebe leyes que refuercen el control sobre los sistemas de aeronaves no tripuladas. En Pensilvania, el gobernador Josh Shapiro ordenó a la Policía Estatal desplegar helicópteros para identificar el origen de los drones.
Confusión y posibles explicaciones
A pesar de la alarma generada, las autoridades sugieren que muchos de los avistamientos podrían ser casos de “identificación errónea”. El secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, afirmó que pequeñas aeronaves tripuladas o incluso satélites de baja órbita podrían ser confundidos con drones. Expertos también señalan que algunos incidentes podrían involucrar drones comerciales operados por civiles.
Sin embargo, la incertidumbre persiste. Representantes del Pentágono han expresado preocupación por la “naturaleza irresponsable” de estas actividades, subrayando la falta de identificación de los operadores y el origen de los dispositivos. Mientras la investigación avanza, miles de informes continúan llegando a las líneas de denuncia, aunque solo un pequeño porcentaje ha proporcionado pistas relevantes. Las autoridades federales insisten en que, de encontrarse alguna amenaza, comunicarán los hallazgos con transparencia.

