El fútbol argentino se encuentra de luto tras la muerte de Hugo Villaverde, un histórico defensor de Independiente, quien falleció este domingo a la edad de 70 años. Villaverde es reconocido como uno de los mejores centrales en la historia de la institución, habiendo disputado un total de 423 partidos con la camiseta del Rey de Copas. Su sobrino, Alejandro Papu Gómez, mediocampista campeón del mundo en Qatar 2022, le dedicó un emotivo mensaje en su cuenta de Instagram, recordando momentos significativos junto a su tío: “Que paz descanses tío. Fuiste gran referente y me hiciste pasar mejor infancia. Gracias por todos tus consejos”.
Nacido el 27 de enero de 1954 en Santa Fe, Villaverde es recordado como una leyenda del fútbol argentino, especialmente por su paso por Independiente, donde jugó durante 15 años. Comenzó su carrera profesional en Colón, debutando en 1973. Sin embargo, fue en 1976 cuando llegó al Rojo, formando una de las parejas de defensa más emblemáticas del continente junto a Enzo Trossero. Durante su tiempo en el club, disputó 423 partidos y se convirtió en un símbolo del equipo, conquistando cuatro títulos nacionales en los años 1977, 1978, 1983 y 1989. Además, tuvo un momento único en su trayectoria al anotar un gol en la Copa Interamericana de 1976, que significó el empate del equipo en el partido de ida contra Atlético Español de México, celebrado en el Estadio Olímpico de Caracas.
El legado de Villaverde también incluye hitos internacionales, como la obtención de la Copa Libertadores en 1984 y la Copa Intercontinental del mismo año, lograda tras una victoria frente a Liverpool en Japón. Finalmente, se retiró del fútbol profesional dejando un profundo impacto en el club y en el deporte en general. En un comunicado-homenaje publicado en redes sociales, el club expresó: “Con profundo dolor despedimos a una gloria del Club, un ídolo de generaciones enteras, un exquisito marcador central. Conquistó siete títulos con la institución, pero lo importante es que dejó un enorme legado como futbolista y como persona. Tuvieron la suerte de conocerlo. Enviamos un fuerte abrazo a sus familiares y amigos. Te queremos, Hugo, siempre en el corazón de la familia”.
La participación de Villaverde en la selección argentina estuvo marcada por destacados momentos, aunque su carrera internacional fue breve debido a lesiones. Su etapa con el combinado nacional comenzó en 1979, durante una gira europea, donde formó parte de la defensa junto a Daniel Passarella. En aquel entonces, participó en un homenaje por el 75º aniversario de la FIFA en Holanda, que culminó sin goles en los 90 minutos reglamentarios, pero en la tanda de penales, el central anotó uno de los disparos. Entre sus actuaciones más notables, se destaca el partido 2-2 contra Italia, donde su desempeño fue fundamental, y su participación en el encuentro contra Irlanda, donde integró la zaga junto a su inseparable compañero Trossero. En Hampden Park, Diego Maradona marcó el primer gol de la selección, pero Villaverde sufrió una grave lesión que lo mantuvo fuera de las canchas durante varios meses.
En 1980, un encuentro contra el conjunto trébol en el Monumental puso fin a su etapa con la selección. Por su parte, su sobrino, Alejandro Papu Gómez, fue parte del equipo que consiguió la tercera estrella en el certamen ecuménico. Gómez, surgido de Arsenal de Sarandí, debutó en la selección ante Arabia Saudita (1-2) el 22 de noviembre en Lusail, y salió desde el banco de suplentes en el partido contra Australia (2-1) en octavos de final, el 3 de diciembre en el estadio Ahmad bin Ali. Antes de esto, había sido parte de las conquistas de la Copa América en 2021 y la Finalissima en 2022. Desde el Mundial, no volvió a ser convocado.
Posteriormente, tras su marcha a Sevilla, Gómez se mudó a jugar en Monza, donde solo disputó algunos encuentros antes de ser sancionado por dopaje. Este incidente llevó a su suspensión, que ocurrió tras consumir accidentalmente un jarabe para la tos de su hijo, resultando positivo en la prueba. Según explicó en un video en Instagram, tomó el jarabe “por error, de forma accidental, involuntaria e intencionada, una cucharada de mi hijo pequeño”. Este evento tuvo lugar poco después del Mundial, aunque la sanción posterior fue un tema de discusión, y sus abogados han trabajado para reducir la sanción, que hasta el momento ha llevado a que el exjugador de San Lorenzo lleve 13 meses sin poder jugar.

