Una mujer que celebraba su cumpleaños vivió un momento incómodo en un restaurante de México, cuando le pidieron que dejaran de grabar su festejo por petición del cantante Luis Miguel.
Incidente en el restaurante
El incidente tuvo lugar en un restaurante donde, según un video que se ha difundido en redes sociales, se observa a una mujer recibiendo un pastel con una vela, en lo que claramente era una celebración de cumpleaños. En medio de aplausos y sonrisas, la mujer disfrutaba de su momento especial, sin ser consciente de que Luis Miguel se encontraba cenando a pocos metros de distancia, como señala El Heraldo.
La solicitud de la mesera
Sin embargo, la atmósfera festiva se tornó incómoda cuando, tras unos momentos, una mesera se acercó a la mesa de la mujer y le pidió a los presentes que dejaran de grabar o que dirigieran sus cámaras hacia otro lado. La razón de esta solicitud, según el medio ABC Noticias, fue que el famoso cantante había interpretado que estaban intentando captarlo en video.
Reacción de la mujer
Este giro en la celebración se hizo evidente en el rostro de la mujer, quien, mientras se daba la instrucción de dejar de grabar, vio cómo la vela de su pastel se consumía sin que pudiera hacer su deseo. En redes sociales, el usuario William Casanova compartió un video del momento, comentando: “Arruina @LMXLM cumpleaños en #Mérida. Una mesera pide a clientes dejen de grabar por solicitud de Luis Miguel quien se encontraba en una mesa atrás y pensó que tomaban un video de él; por la interrupción la vela del pastel se consumió y la señora no pudo pedir su deseo…”.
Acciones de Luis Miguel
Además, en el video se puede observar cómo Luis Miguel, para evitar ser captado por las cámaras, enciende el flash de su teléfono y lo coloca frente a su rostro, lo que indica su deseo de mantener su privacidad durante la cena.
Reacciones en redes sociales
La situación generó una variedad de opiniones en las redes sociales, donde algunos usuarios defienden el derecho a la privacidad del cantante, mientras que otros consideran que la petición de la mesera fue excesiva. Este incidente ha suscitado un debate sobre el equilibrio entre la celebración personal y el respeto a la privacidad de las figuras públicas.

