Un emprendimiento de alimentos para mascotas, ‘Alimentos Naturales Huargos SpA’, ha solicitado su liquidación voluntaria debido a un complicado contexto económico.
¿Qué pasó?
La empresa, que fue constituida a finales de marzo de 2018, se dedicaba a la venta de alimentos para mascotas, así como a la comercialización de accesorios y suplementos para animales. Según el documento judicial presentado por la misma compañía, “la sociedad empezó a funcionar y logró dar trabajo a varios colaboradores, llegando a ser 10 trabajadores a la fecha de esta presentación”.
Desarrollo de la empresa
Con el crecimiento de la empresa, se incorporaron nuevos socios, lo que llevó a la sociedad a migrar al sistema tradicional y, posteriormente, a transformarse en una sociedad por acciones.
Razones detrás del complejo panorama económico
En cuanto a los detalles que rodean el inicio de la crisis financiera, se menciona que “el funcionamiento de la empresa se basa en un sistema de suscripción de alimentos para mascotas, en el cual los clientes a través del pago de una suma mensual reciben una cantidad de comida previamente pactada”. Sin embargo, desde el año 2023, la empresa ha enfrentado una crisis económica que ha impactado su modelo de negocio.
Se señala que “atendida la crisis económica por la que atravesó -y atraviesa actualmente- el país, resultante como consecuencia de los efectos post pandemia por COVID-19 y que afectó a todo el mundo, la baja de suscriptores ha mermado considerablemente las utilidades de la empresa, generando un problema en el flujo de pagos”.
Como resultado, la empresa comenzó a experimentar problemas de caja en 2023, lo que llevó a la búsqueda de nuevos accionistas para intentar revertir la situación. Sin embargo, este esfuerzo no tuvo éxito, y la crisis se agudizó en 2024, cuando la empresa no pudo cumplir con los pagos a su principal proveedor, lo que resultó en un quiebre de stock.
Impacto en la operación y cierre de la solicitud
En septiembre de 2024, “no fue posible pagar los sueldos del personal contratado, existiendo una deuda por dicho concepto que se reconoce en los anexos de la presente solicitud, haciendo sencillamente el negocio insostenible”. Al cierre de la solicitud de liquidación, se establece que no es posible revertir la crisis respecto a las obligaciones pactadas.
Finalmente, se indica que “el pasivo que tiene la empresa en deudas con entidades bancarias y proveedores, y trabajadores, asciende a una suma superior a los $220.000.000, deuda que es imposible de refinanciar o pagar”.
Este escenario refleja los desafíos que enfrentan las empresas en el contexto económico actual, especialmente aquellas que dependen de modelos de negocio basados en suscripciones.

