El mayor sindicato de empleados públicos de Argentina, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), ha iniciado este martes una huelga de 36 horas y se ha movilizado en Buenos Aires para exigir mejoras salariales en respuesta a los recortes estatales implementados por el Gobierno de Javier Milei. La protesta se llevó a cabo con una concentración al pie del Obelisco capitalino, desde donde los afiliados marcharon hacia el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, dirigido por Federico Sturzenegger, quien es responsable de las políticas de desregulación y reducción del Estado que se han puesto en marcha desde diciembre del año pasado.
Respuesta al recorte estatal de Milei
La huelga de ATE responde a las demandas de los trabajadores de la administración pública nacional. Este miércoles, la huelga coincidirá con otra de 24 horas convocada por los sindicatos del sector del transporte, lo que indica un creciente clima de protestas que enfrenta el Gobierno. Durante la manifestación, el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, afirmó: “Esta semana lo que enfrenta la Argentina es un virtual paro general. No van a andar los aviones, los trenes, el subte (metro) ni los camiones. La medida de fuerza trasciende a aquellas organizaciones que la impulsan”.
Aguiar también destacó que existe una “mirada común” entre los sindicatos, señalando que “esta semana comienza a formarse en Argentina un frente sindical de resistencia y lucha que permita frenar la política de entrega del presidente Milei”.
Por su parte, el portavoz presidencial, Manuel Adorni, en una rueda de prensa, calificó a los sindicatos que participan en la huelga como “privilegiados que pueden darse el lujo de parar”, mientras que “los argentinos de bien no tienen esa posibilidad ni quieren parar”. Adorni argumentó que “lo que están haciendo con estos paros es perjudicar a los que quieren trabajar”.
Salarios del sector público
La huelga de los trabajadores estatales tiene como uno de sus principales objetivos reclamar un aumento en los salarios, que han visto su poder adquisitivo erosionado por la alta inflación en Argentina. Según los últimos datos oficiales, en los primeros ocho meses del año, los salarios en el sector público han aumentado un 93,5%, cifra que se encuentra por debajo del 116,1% de incremento en el sector privado y del 94,8% acumulado en la inflación hasta agosto.
Desde ATE se sostiene que los salarios de los empleados públicos han sufrido una pérdida de 34 puntos porcentuales en comparación con la inflación acumulada desde que Milei asumió la presidencia en diciembre, cuando se registró un salto inflacionario del 25,5% mensual. Además, el sindicato indica que un 75% de los empleados estatales percibe ingresos por debajo de la línea de pobreza, que se estableció en 964.620 pesos (aproximadamente 957 dólares) en septiembre pasado.
Despidos y recortes en el sector público
Además de la problemática salarial, ATE y otros sindicatos de trabajadores públicos han denunciado despidos masivos desde el inicio del Gobierno de Milei, que ha implementado un severo plan de ajuste para recuperar el equilibrio en las cuentas públicas. Según datos oficiales, la dotación de trabajadores en la administración pública nacional y las empresas del Estado era de 309.849 personas en agosto, lo que representa una reducción de aproximadamente 28.500 empleados desde el inicio del Gobierno de Milei, equivalente a un recorte de casi 10%.
La reducción de personal en el Estado continuará, ya que semanas atrás el Gobierno anunció que se someterá a 40.000 empleados con contratos temporales a un examen de idoneidad, y solo se renovarán sus contratos si superan las pruebas. Además, el Ejecutivo ha indicado que solicitará a unos 10.000 trabajadores que inicien los trámites para jubilarse. Los planes de privatización de empresas públicas que impulsa el Gobierno de Milei también afectarán a cerca de 100.000 personas que actualmente trabajan en estas compañías.

