La ganadora del Premio Óscar, Nicole Kidman, ha compartido detalles íntimos sobre su experiencia al filmar Babygirl, un thriller erótico dirigido por la cineasta neerlandesa Halina Reijn. La película, que se estrenará en cines de Estados Unidos el 25 de diciembre de 2024, narra la historia de Romy (interpretada por Kidman), una ejecutiva de alto nivel que inicia una peligrosa relación con un joven becario, Harris Dickinson, mientras su esposo, Antonio Banderas, permanece ajeno a la aventura. Esta propuesta cinematográfica explora la sexualidad desde una perspectiva femenina y aborda las fantasías y el deseo en las relaciones de poder.
Detalles sobre la filmación
En un evento realizado en Los Ángeles el 18 de octubre, Kidman participó en una sesión de preguntas y respuestas donde habló en mayor profundidad sobre la confianza necesaria para grabar las escenas más intensas de la película. Al ser consultada sobre el tema del sadomasoquismo y los fetiches presentes en la historia, la actriz afirmó: “Se necesitaba una enorme cantidad de crear una dinámica de complejidad entre nuestros personajes”. Kidman añadió: “Harris y yo nos mirábamos y decíamos: ‘Está bien, vamos a hacer esto’”.
Harris Dickinson, quien interpreta al amante en la película, confesó que hubo momentos en los que se sintió abrumado por lo que requería el guion. “Hubo días en los que me aterraba lo que teníamos que hacer, pero siempre tuvimos la libertad de pausar el rodaje si algo no estaba funcionando o si no nos sentíamos cómodos”, explicó. “Nunca sentimos que el tiempo fuese importante”.
Explorando nuevos territorios
Por naturaleza, este ha sido uno de los proyectos más arriesgados para Kidman, quien durante una conferencia de prensa celebrada en el Festival de Cine de Venecia en agosto, presentó la película y explicó: “Este es un terreno que nunca había explorado como actriz, ni como ser humano. Hay un salto al vacío, simplemente abandonas todo y te entregas a explorar a las personas en quienes confías”. En este caso, resaltó que se sintió segura al filmar las escenas íntimas, ya que confiaba en la mirada femenina de la directora para un proyecto tan complejo. “Lo que hizo especial el proceso fue estar en manos de Halina, porque sabía que iba a explotar. Sin importar cómo lo interprete, sentí que estaba siendo explotada. Me sentí muy involucrada y quería contar esta historia y participar en ella”.
Además, Kidman destacó que cada miembro del equipo trató con sumo cuidado las situaciones delicadas durante el rodaje: “Nos tratamos de forma gentil y nos ayudamos mutuamente en cada momento”. La temática del poder y el enfoque poco convencional de la película también fueron puntos que la actriz mencionó. Kidman expresó que se siente atraída por el lugar de trabajo y acepta el juego de la sumisión sexual por curiosidad. “Esta mujer, contada a través de su mirada”, subrayó, “eso hace que sea única, ponerme en el lugar de una mujer que tenía este material”.
En una conversación con Variety, la celebridad agregó: “He hecho algunas películas bastante reveladoras, esta… me dejó exhausta. En algún momento pensé que estaba tocada y que no podría continuar, pero al mismo tiempo sentía la compulsión de seguir adelante”. La película se estrenó en Venecia con críticas favorables. El jurado del festival le otorgó el premio a la mejor actriz a Kidman, quien lamentablemente no pudo recogerlo en la ceremonia debido a la muerte repentina de su madre.

