El pasado evento musical en el Estadio Monumental de Santiago marcó un hito significativo en la carrera de Paul McCartney, quien ofreció un espectáculo en el marco de su gira “Got Back Tour”. Este concierto, que tuvo lugar ante más de 40,000 asistentes, se caracterizó por un ambiente de nostalgia y despedida, especialmente para aquellos que han seguido la trayectoria del ex Beatle a lo largo de los años.
Detalles del concierto
La presentación de McCartney en Chile fue la quinta en su carrera, y se llevó a cabo en un contexto donde el artista, a sus 82 años, continúa siendo una figura influyente en la música popular. El espectáculo, que duró aproximadamente dos horas y media, incluyó un repertorio que abarcó tanto sus días con The Beatles como su trabajo con Wings y su carrera en solitario.
El setlist del concierto experimentó algunas variaciones en comparación con su debut en Sudamérica, donde se eliminaron canciones como A Hard Day’s Night y She’s a Woman, siendo reemplazadas por Can’t Buy Me Love y Drive My Car. A pesar de que el guion del show ha permanecido relativamente constante en sus últimas giras, la ejecución de McCartney sigue siendo efectiva y cautivadora.
Interacción con el público
Durante el concierto, McCartney se esforzó por conectar con el público, utilizando un español ensayado y realizando varias intervenciones memorables. En un momento, comentó: “Este carrete está cuático”, lo que generó una respuesta entusiasta de los asistentes. Su habilidad para interactuar con la audiencia fue evidente, dedicando gestos y palabras a los presentes, lo que contribuyó a crear un ambiente cálido y acogedor.
Momentos destacados del show
El concierto despegó con una serie de canciones que incluyeron Come On To Me, Let Me Roll It, Getting Better, Let Em In, My Valentine, 1985 y Maybe I’m Amazed. A pesar de que la calidad vocal de McCartney ha cambiado con el tiempo, su presencia en el escenario y su capacidad para emocionar al público permanecen intactas. Canciones como I’ve Just Seen A Face, In Spite Of All The Danger, Dance Tonight, Blackbird, Something y Here Today fueron interpretadas con gran sentimiento, dedicando las últimas a sus compañeros de banda fallecidos, George Harrison y John Lennon, respectivamente.
Novedades en el repertorio
Una de las sorpresas del concierto fue la inclusión de Now And Then, una reciente canción que se suma al catálogo de The Beatles. Además, se presentó un dueto virtual entre Lennon y McCartney en I’ve Got A Feeling, utilizando tecnología avanzada que se mostró en el documental Get Back de Disney, lanzado en 2021. Otras canciones que resonaron en el Estadio Monumental incluyeron New, Lady Madonna, Jet, Being for the Benefit of Mr. Kite!, Obla Di Obla Da, Band on the Run, Get Back, Let It Be y Live and Let Die, esta última acompañada de un espectáculo de fuegos artificiales.
Despedida del concierto
La primera despedida del espectáculo se produjo tras la interpretación de Hey Jude, donde el público se unió en un coro que trascendió generaciones. Para el regreso, McCartney reservó las enérgicas Birthday y Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (Reprise), seguidas de la potente Helter Skelter. El cierre del concierto se realizó con la trilogía final del álbum Abbey Road: Golden Slumbers, Carry That Weight y The End, mientras miles de papeles picados caían del cielo, creando un ambiente festivo y emotivo.
Al finalizar el espectáculo, el Estadio Monumental quedó en un profundo silencio tras escuchar las palabras de McCartney: “Muchas gracias, Santiago. Todo lo que quiero decir es… Hasta la próxima”. Tras este momento, las luces del estadio se encendieron y el artista ya no estaba presente, dejando a los asistentes reflexionando sobre la posibilidad de un futuro regreso.

