La comunidad de Punta Arenas reacciona ante un caso de violencia familiar que involucra a una mujer y su madre de 85 años.
La comunidad de Punta Arenas se encuentra en estado de conmoción tras un incidente de violencia familiar que ha captado la atención pública. Este lunes, en la capital de la Región de Magallanes, se registró un caso alarmante en el que una mujer fue grabada agrediendo física y verbalmente a su propia madre, una anciana de 85 años.
El suceso tuvo lugar en el sector Playa Norte, donde una vecina escuchó gritos provenientes de la vivienda contigua. Al asomarse por la ventana, la testigo observó cómo una mujer propinaba golpes en la cabeza a la anciana, acompañados de gritos violentos. Esta escena impactante llevó a la vecina a grabar el momento con su teléfono móvil, capturando la angustiante situación.
Según reportes del diario local El Pingüino, la vecina, horrorizada por lo que presenciaba, decidió llamar a Carabineros. En respuesta a la emergencia, se movilizaron también representantes de diversos servicios encargados de la protección de adultos mayores en la región. Al llegar al lugar, los policías ingresaron a la vivienda y procedieron a detener a la mujer identificada como la agresora, quien resultó ser la hija de la víctima.
Durante la grabación, la vecina no pudo contener su indignación y le gritó a la agresora: “¡Deja de pegarle! ¡Deja de pegarle a tu madre, es una mujer adulta! ¡Todo la mañana la has pasado pegándole a esa pobre mujer!”. Este testimonio visual se ha convertido en un medio de prueba crucial en el caso.
Tras la agresión, la anciana fue atendida por personal del Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) y posteriormente trasladada al Hospital Clínico de Punta Arenas para recibir atención médica. En cuanto a la agresora, se encuentra a la espera de su formalización en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas.
Las autoridades han indicado que no se descarta la posibilidad de que haya habido manipulación por parte de otros familiares en este caso de violencia intrafamiliar.

