La llegada del huracán Milton genera incertidumbre y caos en Tampa, donde los residentes enfrentan dificultades para evacuar ante la inminente amenaza.
La costa oeste de Florida, en Estados Unidos, se encuentra en estado de alerta y preocupación ante la inminente llegada del huracán Milton, que se prevé que cause significativos daños al tocar tierra el miércoles 9 de octubre por la tarde, especialmente en la ciudad de Tampa. En este contexto, el equipo de Meganoticias se comunicó con Daniel Ortiz, un chileno que reside en Tampa, quien compartió su experiencia sobre cómo se vive en la ciudad en las horas previas al impacto del huracán, que ha sido clasificado como de categoría 5 y que presenta vientos de hasta 240 km/h.
Daniel Ortiz describió la situación actual en Tampa, señalando que la evacuación se está llevando a cabo por zonas. Sin embargo, mencionó que su familia aún no ha podido evacuar, ya que “para evacuar hay un gran problema: están las carreteras colapsadas, no hay gas para echarle a los autos. Si uno sale va a estar metido dos o tres horas en un gran taco”. Esta congestión se extiende a las carreteras que conectan Tampa con otras ciudades importantes como Jacksonville, Orlando y Gainesville. Por esta razón, Daniel y su familia están considerando esperar hasta la madrugada para intentar salir, con la esperanza de que el tráfico se relaje un poco.
El residente chileno, que ha vivido en Estados Unidos durante tres años, destacó que la cultura estadounidense está bien preparada para situaciones de evacuación. “Te llega un mensaje de cuándo tienes que evacuar con más de cuarenta horas de anticipación (…) decían que el que se quedaba, iba a morir”. Estos mensajes, que son enviados a los teléfonos móviles, incluyen información detallada sobre los refugios disponibles, así como indicaciones sobre si se permiten mascotas y qué elementos es necesario llevar.
Daniel también mencionó que, a pesar de la información completa que reciben, su familia está buscando el albergue más cercano para no alejarse demasiado de su hogar, ya que la incertidumbre sobre el estado de su vivienda es alta. En su hogar, actualmente se encuentran otras dos familias chilenas que también han tenido que evacuar, lo que ha llevado a una situación de espera conjunta para salir en el momento más adecuado.
“Está todo colapsado, todo lo que es para comprar agua, y lo que es trabajo y colegios está suspendido todo”, comentó Daniel, reflejando la paralización de la vida cotidiana en Tampa debido a la inminente llegada del huracán. A pesar de la experiencia que los chilenos pueden tener con desastres naturales como terremotos, Daniel expresó que la preparación para este tipo de eventos es diferente, y que están listos para enfrentar lo que venga, aunque la situación es cambiante y es crucial mantenerse atentos a las instrucciones de las autoridades.

