Trabajadores y familiares del Hospital Bonaparte protestan contra el cierre inminente del centro de salud mental en Parque Patricios.
Trabajadores y familiares de pacientes del Hospital Nacional en Red “Lic. Laura Bonaparte” llevaron a cabo un abrazo simbólico este lunes en el centro de salud mental, situado en el barrio porteño de Parque Patricios. Esta manifestación se realizó en respuesta al anuncio de cierre inminente que el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Salud, comunicó el pasado viernes. Durante la protesta, los manifestantes corearon repetidamente: “¡El Bona no se cierra!”, mientras se preparaban para una conferencia de prensa programada para las 11 de la mañana.
A mediodía, los médicos del Hospital Bonaparte emitieron un comunicado en el que informaron que se había decidido establecer una guardia para nuevas internaciones. Esta decisión fue interpretada por los trabajadores como un primer paso hacia la clausura definitiva del nosocomio, que se especializa en el tratamiento de problemas de consumo. Sin embargo, durante el fin de semana, los directivos del hospital solicitaron que se continuara con la atención habitual, lo que llevó a los propios trabajadores a decidir que no se cortaría ninguno de los servicios brindados.
Una de las médicas presentes en la protesta, que se encontraba en las escalinatas de la entrada del hospital, explicó: “La única comunicación oficial que tenemos es del día viernes, donde nos dijeron que se cerraba la internación. Hoy estamos sosteniendo nuestros puestos de trabajo”. En una entrevista con el canal de noticias TN, la médica añadió que “la atención está funcionando de manera mínima y siguen internados”.
Claudia, madre de una paciente internada, destacó la labor de los profesionales que atienden a su hija, quien ha mostrado importantes mejorías en su cuadro clínico en el último tiempo. Claudia comentó: “Hace un año yo estaba buscando tratamiento, y aquí mi hija ha cambiado tanto. Tiene un trastorno leve de personalidad”. Además, valoró el progreso de su hija, quien está por terminar la secundaria y planea estudiar para ser instrumentista.
Claudia también expresó su preocupación por la situación de los pacientes, afirmando: “Somos una familia pobre con discapacitados y ellos están siendo atendidos excelentemente. Hay quienes han dejado de comer para que los pacientes coman. La situación está desbordada. No toman a nadie más porque no dan abasto”.
Por su parte, Claudia Sachetti, psicóloga del hospital, contradijo los argumentos del Gobierno que justifican el cierre paulatino, donde se asegura que el hospital cuenta con un presupuesto anual de 16.800 millones de pesos, pero mantiene “una ocupación promedio de solo 30 pacientes, con una tasa de internación que oscila entre 16 y 19 personas”. Actualmente, el hospital tiene 40 internados y ha recibido 98 mil consultas. Sachetti explicó que el hospital ofrece un servicio de demanda espontánea, que brinda atención de 8 a 20 horas, y que cualquier persona que ingresa a la institución recibe una primera escucha.
La decisión adoptada por el Ministerio de Salud, dirigido por Mario Lugones, ha generado descontento entre los profesionales del hospital. Sachetti subrayó: “Los pacientes son un número para ellos. Nos vamos a quedar trabajando y atendiendo. Esto es muy doloroso. Yo estoy aquí, y todos sus derechos están siendo afectados. Los pacientes no tienen otro lugar a donde ir. Esto puede ser derivado a cierto lugar, pero ¿adónde van a ir? ¿Dónde van a recibir la calidad que nosotros brindamos? No hay otro lugar a nivel nacional”.
En el pasado, las autoridades explicaron que esta decisión responde a un proceso de normalización que se inició debido a la baja eficiencia en la utilización de recursos. Además, se detalló que esta medida afectará a otras instituciones bajo la órbita del Ministerio de Salud. También se garantizó que aquellos tratamientos ambulatorios serán atendidos en la comunidad o en hospitales de las respectivas jurisdicciones.
Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) se anunció que se tomarán las instalaciones del hospital. Rodolfo Aguiar, secretario general Nacional de ATE, señaló que la desidia e incompetencia en esta materia genera alarma, y que el cierre del hospital provoca una escalada de conflictividad dentro del Estado. Aguiar enfatizó que “las medidas de fuerza comenzarán a ser más duras y esto ocurre por exclusiva responsabilidad del Poder Ejecutivo.”

