La investigación de la estrella S0-2 proporciona nuevas evidencias sobre la teoría de la relatividad de Einstein en el contexto de la gravedad intensa cerca de agujeros negros.
En las últimas décadas, la verificación experimental de la teoría de la gravedad formulada por Albert Einstein ha estado limitada principalmente a observaciones dentro de nuestro sistema solar. Sin embargo, un avance significativo ha sido realizado por el equipo liderado por la astrónoma Andrea Ghez, quien es profesora en el Departamento de Física y Astronomía de la Universidad de California. Este equipo ha llevado a cabo un exhaustivo estudio del agujero negro supermasivo ubicado en el centro de la Vía Láctea, lo que representa un importante paso en la validación de la teoría general de la relatividad.
La teoría de la relatividad general de Einstein aún presenta desafíos experimentales, ya que ha sido probada principalmente en condiciones de gravedad débil. En contraste, las otras tres fuerzas fundamentales de la naturaleza, que incluyen el electromagnetismo y las interacciones nucleares, han sido objeto de pruebas más extensas. La gravedad, especialmente en su forma intensa o “fuerte” cerca de objetos astronómicos como los agujeros negros, sigue siendo un área de investigación activa. Estos agujeros negros, que concentran una gran cantidad de masa en un volumen extremadamente pequeño, generan un campo gravitatorio tan potente que ni siquiera la luz puede escapar de ellos. Richard Green, director de la National Science Foundation, comentó sobre la importancia de las mediciones realizadas por Ghez y su equipo, afirmando que “para realizar una medición de tal importancia fundamental se necesitaron años de observación paciente. Mediante sus rigurosos esfuerzos, Ghez y sus colaboradores han logrado una validación de gran importancia de la idea de Einstein sobre la gravedad fuerte.”
Ghez ha sido pionera en la demostración experimental de la existencia de un agujero negro supermasivo en el centro de nuestra galaxia, una hipótesis que había sido discutida durante más de veinticinco años. Este logro le permitió entrar en la historia de la ciencia en 1998. Los resultados más recientes de su equipo, publicados en la revista Science el 25 de julio, confirman que “Einstein tiene razón, al menos por ahora… y podemos descartar absolutamente la ley de la gravedad de Newton. Nuestras observaciones son consistentes con la teoría general de la relatividad de Einstein. Sin embargo, su teoría definitivamente muestra vulnerabilidad. No puede explicar completamente la gravedad dentro de un agujero negro, y en algún momento necesitaremos ir más allá de la teoría de Einstein hacia una teoría de la gravedad más integral que explique qué es un agujero negro.”
El equipo de Ghez ha realizado observaciones directas del fenómeno gravitacional en las cercanías de este agujero negro supermasivo, siendo uno de los pocos grupos en el mundo que ha podido observar en tres dimensiones la órbita de una estrella en torno a este objeto cósmico, conocida como la estrella S0-2. Este trabajo ha sido descrito por algunos, incluida Ghez, como un ejemplo de “astrofísica extrema”.
La singularidad de la estrella S0-2 radica en que se dispone de su órbita completa en tres dimensiones, lo que permite realizar pruebas de la relatividad general. Ghez ha expresado que “nos preguntamos cómo se comporta la gravedad cerca de un agujero negro supermasivo y si la teoría de Einstein nos está contando la historia completa. Ver a las estrellas recorrer su órbita completa proporciona la primera oportunidad de probar la física fundamental utilizando los movimientos de estas estrellas.”
Las observaciones fueron realizadas en el Observatorio WM Keck en Hawái, utilizando un espectrógrafo desarrollado por un equipo de la Universidad de California bajo la dirección de James Larkin. Los espectros de la estrella S0-2, analizados en abril, mayo y septiembre del año anterior, han sido descritos por Ghez como un “arcoíris de luz”. Este análisis ha permitido obtener información precisa a partir de un estudio que abarca casi veinticuatro años de mediciones. Este proyecto a largo plazo ha logrado comprobar la interrelación entre el espacio y el tiempo en las proximidades del agujero negro.
Según la interpretación de la gravedad de Newton, el espacio y el tiempo son entidades separadas; sin embargo, bajo la teoría de Einstein, estas dimensiones se entrelazan completamente cerca de un agujero negro. Einstein postuló que en las cercanías de un agujero negro, los fotones, o partículas de luz, deben realizar un esfuerzo adicional para escapar, lo que significa que su longitud de onda no solo depende de la velocidad, sino también de la energía que emplean para salir de un campo gravitatorio tan intenso. El equipo de Ghez ha estudiado cómo las partículas de luz viajan desde la estrella S0-2, que se mueve a velocidades superiores a veintiséis millones de kilómetros por hora en su aproximación más cercana al agujero negro. Aunque la estrella S0-2 nunca cruza el “horizonte de sucesos” del agujero negro, donde nada puede escapar, su distancia en la aproximación más cercana permite que sus fotones sigan siendo observables.
Ghez ha recibido una beca Genius de la Fundación MacArthur, lo que le ha permitido estudiar otras tres mil estrellas que orbitan alrededor del agujero negro supermasivo. En sus propias palabras, Ghez ha señalado: “Estamos aprendiendo cómo funciona la gravedad. Es una de las cuatro fuerzas fundamentales y la que menos hemos probado. Hay muchas regiones en las que simplemente no nos hemos preguntado cómo funciona la gravedad aquí.”
Este estudio representa solo una de las muchas pruebas que se pueden realizar en el futuro sobre la teoría de la relatividad general de Einstein. El equipo de Ghez continuará observando las estrellas en las cercanías de este enigmático agujero negro en el centro de nuestra galaxia. En particular, la atención se centra en la estrella S0-102, que tiene un período orbital relativamente corto, completando su órbita alrededor del agujero negro en aproximadamente once años y medio.

