La hepatitis C es una enfermedad viral que puede causar graves complicaciones. Conoce su impacto y la importancia de la detección temprana.
La hepatitis C es una enfermedad viral que afecta al hígado, provocando inflamación y, en casos severos, puede conducir a cirrosis o cáncer hepático. Esta enfermedad se transmite principalmente a través del contacto con sangre infectada y, a menudo, es asintomática en sus etapas iniciales, lo que dificulta su diagnóstico y tratamiento oportuno. Según la Sociedad Argentina de Hepatología, entre el 60% y el 70% de las personas que padecen esta patología desconocen su diagnóstico, y de aquellos que sí lo saben, entre el 30% y el 40% eligen no tomar ninguna acción al respecto. A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que alrededor de 50 millones de personas vivían con esta afección en 2022, lo que subraya la necesidad de una mayor concientización y educación sobre la enfermedad, ya que, si no se trata, puede derivar en complicaciones severas.
La hepatitis C puede manifestarse de forma aguda o crónica. Algunos de los síntomas que pueden aparecer en las etapas avanzadas incluyen fiebre, cansancio, pérdida de apetito, náuseas, vómitos, dolor abdominal, orina oscura e ictericia, que se caracteriza por una coloración amarillenta de la piel y los ojos. El Día Internacional de la Hepatitis se conmemora el 1 de octubre, estableciendo una plataforma para promover la sensibilización y la acción en torno a esta enfermedad. Esta fecha brinda la oportunidad de unir esfuerzos entre gobiernos, organizaciones de salud y comunidades para fomentar el acceso a tratamientos efectivos y mejorar la colaboración en la difusión de información, con el objetivo de reducir el impacto de la hepatitis C y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen en todo el mundo.
En Argentina, la Asociación Civil Buena Vida ha comenzado a realizar campañas de detección desde hace dos años. El objetivo de estas campañas es proporcionar a los pacientes la atención necesaria. Desde el inicio de estas iniciativas, se han identificado más de 200 personas que cursan con la infección y se han realizado las intervenciones necesarias para brindarles una cura para la patología, además de evitar que desarrollen condiciones derivadas que puedan disminuir su calidad de vida o poner en riesgo su vida.
En 2024, la Asociación lanzó una campaña denominada “Desmitificando C”, con el propósito de derribar mitos sobre la hepatitis C. Esta campaña se basa en encuestas realizadas para concientizar sobre la importancia de los tratamientos modernos, que garantizan la cura en casi todos los casos. Hasta el momento, esta es la cuarta campaña que realiza la entidad, que ha encontrado un total de 37 pacientes. Para lograr sus objetivos, se basaron en una encuesta realizada en 2021, en la que participaron 300 personas que comentaron sobre su tratamiento. La mayoría de los encuestados afirmaron haber postergado la búsqueda de atención médica porque consideraban que la hepatitis C era una enfermedad grave. Sin embargo, es vital recibir la terapia correspondiente lo antes posible, ya que el virus causa daño de manera progresiva, lo que puede resultar en la necesidad de un trasplante o en cirrosis.
Por otro lado, se ha observado un profundo desconocimiento respecto a los medicamentos actuales. “Muchos sabían que existían tratamientos modernos, pero el 98% de ellos creía que las tasas de curación eran muy modestas”, señalaron desde la Asociación. Además, muchos creían que los nuevos tratamientos producían efectos secundarios similares a los de los antiguos, aunque hoy en día los tratamientos actuales deben ser consumidos durante un período de 8 a 12 semanas y tienen efectos adversos limitados. Sin embargo, gran parte de estos tratamientos son inaccesibles debido a sus costos. La cobertura “está garantizada al 100% por obras sociales, prepagas y el Estado”, aclararon desde la Asociación Buena Vida, que también han brindado jornadas de detección en hospitales públicos y unidades del servicio penitenciario. Gracias a los programas de revinculación, esa cifra de pacientes aumentó a 400. Muchos de ellos lograron curarse, mientras que otros están en proceso de comenzar su tratamiento.
“Nos queda muchísimo camino por delante y debemos trabajar de manera articulada con diferentes actores del sistema para transformar la realidad en Argentina. Pero para el paciente, lograr conectar y acompañar en su cura es verdaderamente una alegría que nos acerca un paso más al objetivo de eliminar la hepatitis C, como propone la OMS”, afirmaron desde la Asociación.
Entre 2022 y 2023, se aprovecharon grandes eventos nacionales e internacionales para crear conciencia sobre la hepatitis C. La “Campaña Nacional de Concientización y Detección” movilizó a 20 provincias, mientras que “Yo Voto Curarme”, en 2023, utilizó las elecciones presidenciales y provinciales como escenario, logrando captar la atención de cientos de personas y dar un giro crucial a la estrategia de revinculación. En 2022, la organización sin fines de lucro realizó una campaña de detección de hepatitis C, la cual contó con el apoyo de la Sociedad Argentina de Hepatología (SAHE), ANLIS Malbrán y el Rotary Club. Esta campaña se basó en el testeo gratuito en 77 provincias. “En aquella campaña nacional, encontramos 46 positivos; a partir de los testeos, 26 personas contactaron a través de redes porque habían visto información en medios y redes. Ellos no sabían que tenían la enfermedad; esto nos convenció de reorientar nuestra dirección y dimos un enorme salto”, señaló Rubén Cantelmi, presidente de la Asociación, al referirse a los resultados obtenidos y a la tendencia observada en la falta de diagnóstico en aquellas personas que padecen la enfermedad.
Decidieron dirigir sus mensajes hacia un grupo que conocía la afección y eligió tratarse. Impulsaron la “revinculación de pacientes”, que consiste en que aquellos que conocen su diagnóstico vuelvan a las consultas médicas para recibir la medicación necesaria para curarse. La Copa Mundial de Fútbol en Qatar fue un momento ideal para comenzar la campaña “Hepatitis, un desafío mundial”, utilizando el interés de un porcentaje significativo de la población del país en el fútbol. Las publicaciones contenían frases como “Sumate al equipo de curados” y “Dejemos el off-side”. Así, lograron captar la atención del público y concientizar sobre la enfermedad. “Después de lanzar la campaña, nos dimos cuenta de que solo tenía sentido si avanzábamos. Hoy, mirando hacia atrás, al haber salido campeones, tuvimos la satisfacción de completar la campaña y encontramos a 84 pacientes, algo histórico”, afirmó Cantelmi. De esos, 31 accedieron a tratamiento mediante la estrategia utilizada durante el transcurso del mundial de fútbol, aunque esta fue solo una excusa para atraer la atención hacia la hepatitis C. Las actividades se llevaron a cabo en plazas de la región del AMBA, así como en Santa Fe y Mendoza durante el año.

