Investigaciones revelan irregularidades en el sumergible Titan antes de su trágica implosión. Últimas comunicaciones y advertencias de expertos salen a la luz.
Las investigaciones continúan en torno a la desaparición del sumergible Titan, que se perdió durante una expedición en el océano Atlántico mientras buscaba los restos del famoso barco Titanic. A bordo del Titan se encontraban cinco personas, quienes desaparecieron en el mar. A medida que se desarrollan las indagaciones, han surgido numerosos rumores sobre los últimos momentos de los tripulantes, y recientemente se han hecho públicas las últimas comunicaciones que tuvieron.
La Guardia Costera ha publicado un informe que revela diversas irregularidades que se presentaron antes del trágico incidente. En un principio, se consideró la posibilidad de que los ocupantes del Titan se hubieran dado cuenta de que algo no estaba bien y que intentaron ascender a la superficie. Sin embargo, la transcripción de las comunicaciones muestra que las últimas palabras emitidas desde el sumergible fueron que todo estaba en orden. Esta información refuerza la hipótesis principal que sugiere que una falla estructural pudo haber causado una implosión, lo que resultó en la muerte de los ocupantes en un lapso de tiempo inferior a un segundo.
Antes de su último viaje en junio de 2023, el sumergible Titan había enfrentado numerosos problemas en expediciones anteriores. En 2021, se registraron 70 incidentes relacionados con el equipo, y en 2022, se reportaron 48 problemas adicionales, que incluían fallos en las baterías.
La última comunicación del Titan fue clara: “Todo bien aquí”, un mensaje enviado al barco que permanecía en la superficie, esperando la culminación de la misión de exploración turística que tenía como objetivo llegar al lugar donde reposan los restos del Titanic. Esta frase se ha convertido en un punto focal en la investigación.
Stockton Rush, director ejecutivo de OceanGate y una de las víctimas de la implosión, había recibido advertencias de expertos en sumergibles y océanos sobre los métodos que utilizaba, los cuales eran considerados experimentales y potencialmente peligrosos.
Las cinco personas que perdieron la vida en el incidente del sumergible Titan incluyen a Stockton Rush; Shahzada Dawood, un empresario británico de origen paquistaní; su hijo Suleman, de 19 años; Hamish Harding, un explorador y magnate de la aviación británica; y Paul-Henri Nargeolet, un experto marítimo francés reconocido como una autoridad en el Titanic.

