Chía, un superalimento rico en fibra, proteínas y Omega-3, mejora la salud intestinal, ayuda a perder peso y previene enfermedades crónicas.
La chía, a pesar de su diminuto tamaño, es un alimento que encierra una amplia gama de beneficios para la salud. Esta semilla forma parte del selecto grupo de los denominados “superalimentos”, ya que puede ofrecer importantes ventajas a quienes la incorporan en una alimentación saludable. Originaria de América Central, la planta Salvia hispánica produce estas semillas que son ricas en fibra, proteínas vegetales, minerales y ácidos grasos Omega-3, lo que las convierte en un ingrediente valioso en la dieta diaria.
Recientemente, un estudio realizado por expertos de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard ha destacado a la chía como un alimento funcional que va más allá de su valor nutricional. Según los investigadores, sus “puntos a favor” incluyen la capacidad de disminuir los niveles de colesterol, mejorar la salud intestinal, reducir el apetito y el peso, así como bajar los triglicéridos y los niveles de azúcar en sangre, lo que la hace especialmente adecuada para personas que padecen diabetes tipo 2.
Las semillas de chía ofrecen múltiples beneficios para el organismo, que se pueden resumir en tres ventajas principales: mejoran la función digestiva, ayudan en la pérdida de peso y contribuyen a la prevención de enfermedades crónicas. En cuanto a su papel en el envejecimiento celular, estas semillas son ricas en nutrientes que ayudan a prevenir el daño celular de diversas maneras, incluyendo su contenido de antioxidantes, ácidos omega-3, fibra, proteínas de aminoácidos esenciales y vitaminas.
En lo que respecta a la salud cardiovascular, las semillas de chía poseen varios componentes que benefician al corazón, destacando su efecto antiinflamatorio. Su perfil nutricional es altamente valorado, y se presenta un desglose aproximado de los nutrientes que se encuentran en cada 100 gramos de chía: calorías, grasas totales y carbohidratos. Estas semillas son una excelente fuente de proteínas y grasas saludables, incluyendo Omega-3, y también contienen cantidades significativas de calcio, magnesio y hierro, que son esenciales para diversas funciones corporales.
Para aprovechar al máximo los beneficios de la chía, se recomienda consumir entre 10 y 15 gramos diariamente, lo que equivale a aproximadamente dos cucharadas. Sin embargo, es importante considerar la forma en que se consumen. Debido a su superficie muy fina, que se rompe fácilmente, los especialistas sugieren hidratarlas en agua o mezclarlas con alimentos como batidos, yogur o leche para liberar todas sus propiedades. Si se opta por consumirlas secas, se aconseja molerlas previamente para mejorar su absorción intestinal.
En cuanto a la porción ideal, se ha indicado que una cucharada completa de chía puede proporcionar aproximadamente un 30% de la ingesta diaria recomendada de manganeso, un 27% de fósforo, así como zinc y vitaminas B1, B2 y B3. Además, en una pequeña porción se pueden detectar 138 calorías, solo 1 gramo de carbohidratos digeribles y un 18% de la cantidad diaria recomendada de calcio y manganeso.
A pesar de los numerosos beneficios que ofrece la chía, hay ciertos grupos de personas que deben tener precaución y evitar su consumo. Estos incluyen a personas con problemas digestivos, alergias, condiciones de coagulación y aquellos que toman medicamentos para la presión arterial.

