Cambios en la regulación del transporte de cargas simplifican requisitos para camioneros. RUTA será gratuito y digital, beneficiando a transportistas de última milla.
Las recientes desregulaciones en el ámbito del transporte de cargas han sido anunciadas por el gobierno a través de su publicación en el Boletín Oficial. Estas modificaciones afectan la documentación requerida para los camioneros y el peso mínimo de carga que necesitan para el Registro Único de Transporte Automotor (RUTA). La medida se implementa con el objetivo de eliminar un trámite burocrático que podía demorar hasta 70 días, además de la superposición de requisitos con la licencia de conducir profesional para cargas.
Según la información proporcionada, en un plazo de 60 días, el RUTA se convertirá en un trámite gratuito y digital, eliminando la necesidad de que los transportistas de vehículos con una capacidad máxima de 3.500 kg lo obtengan. Anteriormente, todos los transportistas que operaban vehículos como furgones pequeños, tipo Kangoo o Partner, así como vehículos medianos y grandes como Master o Transit, que transportaban pesos inferiores a las 3,5 toneladas, estaban obligados a tener este registro. Esta nueva disposición beneficia especialmente a los trabajos de “última milla”, que hasta ahora debían abonar un arancel anual de $4.000 por vehículo. Además del costo, este trámite implicaba una pérdida significativa de tiempo para los transportistas.
El cambio también afecta la Licencia Nacional Interjurisdiccional (LiNTI), que hasta ahora era un requisito técnico y físico habilitante para los choferes de transporte. En el artículo 4° del Anexo I del Decreto N° 1035/02, se especificaba que para transportar cargas se requería una “Licencia de conductor habilitante, en los supuestos que corresponda”. Sin embargo, esta redacción ha sido modificada para indicar que es suficiente con “conducir un vehículo que se conduce” en términos prácticos, lo que significa que para operar en el territorio nacional, es suficiente poseer un carnet de la categoría correspondiente al vehículo.
Las categorías de licencia se dividen en varias clases: la Clase C1 abarca camiones acoplados, semiacoplados y vehículos motorizados con un peso de hasta 3.500 kg; la Clase 2 permite vehículos de hasta 24.000 kg; y la Clase E incluye vehículos automotores de clase uno con remolques y articulaciones. Esta novedad implica que la obtención de la LiNTI ya no será obligatoria, sino optativa, lo que permite a cada jurisdicción decidir si desea exigirla en sus rutas y caminos, dependiendo de la capacidad técnica que tenga el municipio para garantizar la seguridad vial.
Dentro de esta normativa, se menciona la necesidad de realizar un “curso especial”, lo que ha generado cierta controversia. Actualmente, la capacitación necesaria es proporcionada por la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), que cuenta con instalaciones adecuadas para estas capacitaciones. Sin embargo, con la nueva regulación, se espera que esta formación sea ofrecida por profesionales del sector.
Un empresario del rubro expresó su preocupación ante la decisión del gobierno, señalando que “había algo de incongruencia en que se pidiera una cantidad de requisitos para circular dentro de un distrito que otorgó permisos, mientras que en otras provincias no se exigía lo mismo”. Además, destacó que “un accidente de camión casi siempre resulta en una tragedia”, lo que subraya la importancia de contar con personal e infraestructura capacitada para manejar vehículos pesados.
Por otro lado, se ha confirmado que la FADEEAC seguirá siendo la entidad encargada de la formación, ya que se requiere un examen completo para obtener la licencia, lo que implica un acuerdo entre las partes sobre la exigencia nacional. La dificultad principal que se anticipa con esta decisión es el costo total que puede ascender a $129.000 al año, que incluye $33.000 para el examen psicofísico y $96.000 para la capacitación técnica. Para obtener la licencia, el proceso inicial dura un mes y abarca exámenes y capacitaciones diversas que van desde las normas de tránsito esenciales hasta aspectos específicos relacionados con vehículos pesados. Una vez aprobado el trámite, la renovación anual requiere actualizaciones sobre el estado psicofísico del conductor.

