Instituto Libertad y Desarrollo advierte sobre el crecimiento del gasto público y la necesidad de prudencia fiscal para evitar riesgos económicos en el futuro.
Un amplio espacio para el crecimiento del gasto ha sido estimado por el Instituto Libertad y Desarrollo (LyD) para el próximo año, lo que ha llevado a la institución a hacer un llamado a la prudencia y a la necesidad de recomponer los ahorros fiscales. En un informe reciente, la economista senior de LyD, Macarena García, realizó un análisis que indica que, bajo las restricciones impuestas por la regla fiscal dual, que establece una meta de balance estructural y una de deuda pública, el gasto podría experimentar un incremento superior al 6% en 2025.
El documento también sugiere que lo más adecuado sería un aumento del gasto público que sea “sustancialmente más moderado”, dado que se prevé que el crecimiento tendencial para los próximos años se mantenga por debajo del 2%. A pesar de que el Gobierno ha anunciado un recorte de gastos para este año por un monto de 850 millones de dólares debido a menores ingresos, el déficit fiscal estructural proyectado se sitúa en un 2,2% del Producto Interno Bruto (PIB), superando la meta establecida del 1,9% del PIB.
En este contexto, el Ministerio de Hacienda ha anticipado un nuevo ajuste de gasto, que LyD estima que debería alcanzar aproximadamente 1.000 millones de dólares para cumplir con la meta fiscal. Con la implementación de ambos recortes, se prevé que el gasto solo aumente alrededor del 1,5% en 2024, en lugar del 3,5% inicialmente proyectado, lo que a su vez reduciría la base de comparación para el año siguiente.
Para el año 2025, la última proyección de la Dirección de Presupuestos (Dipres) considera un crecimiento del gasto del 2,4%, que es compatible con la meta fiscal. Sin embargo, esta estimación se basaba únicamente en el primer ajuste fiscal de este año y no toma en cuenta el segundo recorte anunciado, ni las nuevas proyecciones de los parámetros del PIB no minero tendencial y el precio de referencia del cobre.
El comité consultivo del cobre ha incrementado el precio de referencia del metal para el Presupuesto 2025, pasando de 3,86 a 4,09 dólares por libra. Según los cálculos de LyD, este aumento permitiría que el crecimiento del gasto público alcanzara el 3,5%. Además, si se considera el ajuste pendiente en 2024 de 1.000 millones de dólares, el gasto podría expandirse más del 5% en 2025.
Por otro lado, el centro de estudios ha destacado el esfuerzo del Ministerio de Hacienda por obtener la aprobación en el Congreso del proyecto de cumplimiento tributario, que se estima podría generar ingresos equivalentes a aproximadamente el 0,5% del PIB durante su primer año de vigencia. En caso de que este proyecto sea aprobado, se abriría la posibilidad de que el gasto público creciera más del 6% el próximo año.
A pesar de estas proyecciones, en LyD consideran “riesgosa” una expansión fiscal de tal magnitud, ya que, según su opinión, no hay garantías de que se logre una reducción de la evasión fiscal y un aumento en la recaudación a partir del proyecto tributario. En este sentido, Macarena García ha señalado que “para contar con una política fiscal adecuada en tiempo, monto y a bajo costo en caso de una crisis, es necesario que el Estado vuelva a acumular recursos financieros a través del ahorro”.
Al cierre del primer semestre de este año, el Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES) registró un saldo equivalente al 1,3% del PIB, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) recomienda que se ahorre entre un 5% y un 7% del Producto Interno Bruto.

