Los gorilas en Gabón utilizan plantas con propiedades antibacterianas y antioxidantes, lo que podría inspirar nuevas terapias para combatir gérmenes resistentes.
Los humanos podrían beneficiarse de los conocimientos médicos de sus parientes más cercanos, los gorilas, según un estudio reciente publicado en la revista PLOS One el 11 de septiembre de 2024. Este estudio revela que cuatro plantas utilizadas por gorilas salvajes en Gabón poseen propiedades antibacterianas y antioxidantes.
Los grandes simios, como los gorilas, a menudo se automedican, ingiriendo plantas que pueden ayudar a tratar diversas dolencias. Los investigadores, al observar el comportamiento de estos animales, identificaron cuatro especies vegetales nativas que son consumidas regularmente por los gorilas: el árbol fromager (Ceiba pentandra), la morera amarilla gigante (Myrianthus arboreus), la teca africana (Milicia excelsa) y las higueras (Ficus).
Los análisis de laboratorio revelaron que la corteza de estas plantas presenta actividad antibacteriana contra al menos una cepa de Escherichia coli resistente a los antibióticos. En particular, el árbol fromager mostró “actividad notable” contra todas las cepas que fueron sometidas a prueba. Además, estas plantas contienen compuestos con efectos medicinales, tales como fenoles, alcaloides, flavonoides y proantocianidinas.
Para complementar la investigación, se realizaron entrevistas con 27 personas que residen en una aldea cercana, quienes confirmaron el uso de estas plantas en la medicina tradicional local. Los investigadores señalaron que las regiones biodiversas de África central podrían albergar una reserva significativa de recursos naturales que merecen atención, ya que podrían ofrecer nuevos métodos para combatir gérmenes resistentes a los antibacterianos.
El equipo de investigación, liderado por Sylvain Godreuil, profesor del Hospital Universitario de Montpellier en Francia, destacó que “las medicinas y terapias alternativas ofrecen esperanza definitiva para la resolución de muchos problemas de salud pública presentes y futuros”. Este estudio sugiere que las plantas identificadas podrían ser objetivos prometedores para el desarrollo de nuevos medicamentos, especialmente en un contexto donde la resistencia a los antibióticos se ha convertido en un desafío creciente, como lo indica el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.

