
El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) es una afección que afecta a aproximadamente 1 de cada 100 adultos. Durante la Semana Internacional del TOC, especialistas se han enfocado en generar conciencia sobre este trastorno, que a menudo pasa desapercibido o no recibe el tratamiento adecuado. Según la Fundación Internacional del TOC (IOC, por sus siglas en inglés), el TOC puede comenzar en la niñez y se manifiesta a través de síntomas como obsesiones y compulsiones repetitivas, que afectan significativamente la calidad de vida de quienes lo padecen. Estos síntomas pueden incluir rituales como el lavado excesivo de manos o pensamientos intrusivos.
La importancia de tomar conciencia del trastorno
Los expertos recomiendan una combinación de terapia psicológica y, en casos graves, medicación para interrumpir el ciclo del TOC y mejorar la funcionalidad del paciente. La detección temprana y el tratamiento adecuado son cruciales, ya que el TOC es una enfermedad compleja y subdiagnosticada que impacta profundamente la salud mental, el desarrollo infantil y la vida diaria de las personas.
Características del TOC
El TOC puede comenzar en cualquier momento, desde la edad preescolar hasta la adultez. Sin embargo, es importante distinguir entre una costumbre muy arraigada y el TOC. Según la licenciada Liliana Traiber (MN 43.326), coordinadora de la Clínica de Ansiedad y Trauma del Departamento de Psicoterapia de INECO, “el TOC podría graficarse como una mente que se queda atrapada en un bucle que no se detiene fácilmente”. Un ejemplo de esto es cuando una persona piensa obsesivamente si cerró la puerta de su casa con llave y siente la obligación de volver a revisar esta cuestión.
El doctor Himanshu Tyagi, neuropsiquiatra y proveedor de salud mental, afirmó que “estamos atravesando una crisis, pero aunque existe una creciente conciencia pública sobre el TDAH, la ansiedad y la depresión, el TOC sigue siendo una afección incomprendida”. Tyagi también destacó que el TOC puede ser tan incapacitante como otros trastornos graves que afectan la capacidad de funcionar en la vida diaria. Lamentablemente, solo alrededor de un tercio de los pacientes recibirán algún diagnóstico clínico, en parte debido a la comprensión limitada de la enfermedad, especialmente en sus primeras etapas y presentaciones más leves, cuando también es probable que responda mejor al tratamiento.
Manifestaciones en la infancia y adolescencia
La doctora Silvia Ongini, psiquiatra infanto-juvenil del Hospital Clínicas UBA (MN 69.218), explicó que el TOC puede manifestarse en la infancia y la adolescencia. “Si bien la proporción de casos diagnosticados es menor en adultos, estos casos están presentes. Hablamos de niños que tienen impulsos persistentes, recurrentes e intrusivos que intentan frenar”. Ongini añadió que muchas veces estos impulsos y conductas tienden a mitigar el malestar que generan los pensamientos intrusivos. En general, los niños son diagnosticados entre los 6 y 7 años, pero a menudo se les diagnostica a los 12 porque se subestiman los síntomas.
Características del TOC
De acuerdo con el Instituto de Neurología Cognitiva – INECO, el TOC se caracteriza por la presencia de pensamientos intrusivos, involuntarios y persistentes que causan malestar emocional. Por otro lado, los comportamientos compulsivos son voluntarios y tienen la finalidad de disminuir las obsesiones. Ejemplos comunes de obsesiones incluyen el miedo a la contaminación, la necesidad de orden y simetría, y pensamientos violentos o sexuales no deseados. Estos comportamientos suelen ocupar mucho tiempo y causan un gran malestar emocional, como ansiedad, temor y angustia.
La doctora Ongini también mencionó que muchas personas sufren en silencio debido a la vergüenza y el bochorno que les provoca su condición, lo que puede llevar a altas tasas de hospitalización y a intentos de suicidio, además de reducir las posibilidades de experimentar relaciones saludables y disfrutar de vidas normales y felices. En los niños, es común que se obsesionen con el orden, revisando constantemente si los enchufes están apagados o si el teléfono está en una determinada posición. “Esto genera altos niveles de ansiedad y puede interferir en su vida cotidiana”, explicó.
Identificación y diagnóstico del TOC
El Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos señala que un pensamiento repetido puede ser considerado una obsesión, mientras que un ritual puede ser visto como una compulsión. Sin embargo, en general, las características del TOC incluyen que las personas no dedican su día a las compulsiones y no obtienen placer de ellas. Algunas manifestaciones pueden incluir tics, que son movimientos o sonidos repetitivos, como parpadeos, muecas faciales o espasmos.
Es importante diferenciar entre los comportamientos típicos de la edad, que son placenteros y forman parte del crecimiento, y aquellos que generan alta ansiedad y interfieren en la vida cotidiana. La doctora Ongini destacó que los rituales del TOC tienden a persistir y requieren atención profesional para ser tratados adecuadamente.
Tratamiento del TOC
El tratamiento del TOC generalmente consiste en una combinación de psicoterapia y medicamentos antidepresivos. La psicoterapia, especialmente la terapia cognitivo-conductual, ha demostrado ser efectiva. Esta terapia ayuda al paciente a exponerse a sus miedos y a evitar la realización de rituales, lo que a su vez ayuda a perder el temor a los pensamientos intrusivos, desarmando la percepción de que están conectados a la compulsión, lo que mantiene el problema. De esta manera, el paciente puede romper el círculo vicioso del TOC.
Es recomendable que los padres estén atentos a los cambios en el comportamiento de sus hijos, como alteraciones en el juego, el disfrute, el sueño o la alimentación. Si se observan estos cambios, es necesario buscar consulta profesional. La intervención temprana y el acompañamiento familiar son fundamentales para ayudar a los pacientes a lidiar con la sintomatología del TOC a lo largo de su vida.