Más de 5 millones de estadounidenses podrían beneficiarse de la psilocibina como tratamiento para la depresión, según un estudio reciente. Conoce los detalles.
Más de 5 millones de estadounidenses podrían beneficiarse si la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. decide aprobar la psilocibina, un compuesto psicodélico derivado de ciertos hongos alucinógenos, como tratamiento para la depresión, según estimaciones de investigadores. El Dr. Charles Raison, coautor del estudio y profesor de psiquiatría y ecología humana en la Universidad de Wisconsin, Madison, comentó: “Aunque nuestro análisis es un primer paso crucial, solo hemos arañado la superficie para comprender el verdadero impacto en la salud pública que la terapia con psilocibina podría tener”.
Históricamente, la psilocibina ha sido considerada una droga ilícita durante varias décadas, pero en los últimos años ha experimentado un resurgimiento en el interés científico. Diversos estudios han sugerido que, cuando se administra de manera controlada y supervisada, la psilocibina puede ayudar a aliviar la depresión que es difícil de tratar. Actualmente, la FDA está considerando este medicamento como una posible opción para el tratamiento de la depresión.
Para determinar cuántas personas podrían beneficiarse de este tratamiento, Raison y su equipo analizaron datos nacionales sobre la prevalencia de la depresión y los criterios de elegibilidad de los pacientes, basándose en ensayos clínicos recientes. Los resultados indicaron que entre el 56% y el 62% de las personas que actualmente reciben tratamiento para la depresión serían elegibles para probar la psilocibina. Esto se traduce en un potencial de entre 5.1 y 5.6 millones de personas, cifra que podría aumentar si se considera a aquellos que no están recibiendo tratamiento pero que estarían interesados en la psilocibina.
El autor principal del estudio, Syed Fayzan Rab, candidato a médico en la Facultad de Medicina de Emory en Atlanta, subrayó la importancia de las realidades prácticas para implementar este tratamiento a gran escala. “Esto subraya la importancia de las realidades prácticas para implementar esto a gran escala”, afirmó.
El estudio también destacó que muchas de las personas que podrían beneficiarse de la psilocibina también enfrentan problemas de abuso de sustancias. Los autores del estudio consideran que este tipo de tratamiento podría ser cada vez más beneficioso para este grupo de pacientes. La decisión sobre quién debería utilizar el medicamento dependería de las condiciones establecidas en relación con su uso.
Además, se mencionó que la cobertura de costos y la disponibilidad de profesionales capacitados para administrar la psilocibina de manera segura también jugarían un papel crucial en la implementación del tratamiento. “En última instancia, el potencial realizable está en manos de los organismos reguladores, legisladores, aseguradoras y la comunidad de atención general”, se indicó en un comunicado de prensa de la revista. “Esperamos que estos hallazgos estimulen discusiones productivas y preparativos proactivos para optimizar los beneficios y minimizar las consecuencias no deseadas”.
Los hallazgos de este estudio fueron publicados en una edición de la revista Psychedelics, lo que añade un nuevo capítulo a la discusión sobre el uso de sustancias psicodélicas en el tratamiento de trastornos mentales. La información fue proporcionada por Johns Hopkins Medicine.

