La perimenopausia es una etapa de transición hormonal que afecta a muchas mujeres, y a menudo se encuentra rodeada de confusión y desinformación. Este proceso natural puede comenzar en la mediana edad, y sus efectos pueden extenderse durante varios años antes de que se produzca la menopausia. A medida que las mujeres se acercan a sus 40 años, pueden experimentar una serie de síntomas que, en ocasiones, son malinterpretados o ignorados.
El caso de Kerri Devine
Kerri Devine, una exejecutiva de marketing, es un ejemplo de cómo la perimenopausia puede afectar la vida cotidiana. A mediados de sus 40 años, Devine enfrentó un colapso emocional en una tienda de manualidades, donde la ansiedad y el agotamiento alcanzaron un punto crítico. En sus propias palabras, ella comentó: “Fue tan grave que terminé con una conmoción cerebral leve”. A pesar de la gravedad de su situación, no consideró la posibilidad de consultar a un médico, atribuyendo sus síntomas al estrés y al insomnio que había estado sufriendo.
Desconocimiento generalizado
La experiencia de Devine resalta un problema común: el desconocimiento sobre la perimenopausia y sus síntomas. Muchas mujeres en esta etapa de la vida no son conscientes de que lo que están experimentando podría estar relacionado con la transición hormonal. La Dra. Heather Currie, especialista en ginecología, señala que “el silencio perpetúa un sufrimiento innecesario”. Esta falta de información no solo afecta a las mujeres, sino que también puede dificultar que los médicos reconozcan y diagnostiquen adecuadamente la perimenopausia.
La cultura popular y la falta de información
A pesar de que el término perimenopausia ha comenzado a aparecer en la cultura popular, como en la película Sex and the City 2 y en comentarios de figuras como Gwyneth Paltrow y Gillian Anderson, sigue siendo un tema poco comprendido. Un estudio reciente reveló que el 60% de las mujeres mayores se sienten “nada informadas” sobre el tema. Las generaciones anteriores a menudo atribuían sus síntomas al envejecimiento, lo que ha perpetuado la falta de visibilidad de esta experiencia.
Samantha Dunham, codirectora del Centro para la Salud de la Mediana Edad y la Menopausia en NYU Langone Health, explica que “la salud de la mujer ha sido históricamente pasada por alto porque se percibía como un tema de salud pública importante”. Como resultado, muchas mujeres no saben qué esperar durante este proceso, y a menudo los médicos carecen de las herramientas necesarias para identificarlo correctamente.
Identificación de síntomas
Los síntomas de la perimenopausia pueden ser diversos y difíciles de identificar. A diferencia de la menopausia, que se define claramente por la ausencia de menstruación durante un año completo, la perimenopausia se caracteriza por fluctuaciones hormonales que pueden desencadenar una amplia variedad de síntomas. Dunham describe esta etapa como “un capítulo normal en la vida de una mujer”, aunque también puede ser “tremendamente desconcertante” debido a las señales físicas que genera.
Entre los síntomas más comunes se encuentran los sofocos, los sudores nocturnos, la inestabilidad emocional, la irritabilidad y la necesidad frecuente de orinar. Por ejemplo, Kate Little, una administradora de redes sociales, comenzó a notar cambios a los 45 años: “Me despertaba empapada de sudor, algo completamente inusual para mí. Además, sentía una rabia inexplicable; odiaba a mi esposo y no entendía por qué”.
Se estima que el 40% de las mujeres experimentan cambios drásticos en su estado de ánimo, que a menudo se presentan junto con síntomas físicos. Durante este período, es posible que los anticonceptivos enmascaren o imiten los síntomas de la perimenopausia. La Dra. Currie enfatiza que “medir los niveles hormonales en un momento dado no es una solución confiable”, ya que estos niveles pueden variar significativamente.
La necesidad de educación y tratamiento
La falta de educación médica y el desconocimiento cultural sobre la perimenopausia dejan a muchas mujeres sin un diagnóstico adecuado. A menudo, los profesionales de la salud de diversas especialidades no están capacitados para identificar y tratar esta etapa de la vida. Según se indica, “los muchos tipos diferentes de síntomas” requieren una práctica adecuada para evitar que las pacientes sufran innecesariamente.
Existen opciones de tratamiento que pueden mejorar la calidad de vida de las mujeres que atraviesan la perimenopausia. Estas opciones incluyen anticonceptivos de baja dosis, antidepresivos y terapias específicas. En el caso de Kate Little, ella logró superar sus síntomas debilitantes gracias a la atención adecuada.
A medida que la conversación cultural sobre la perimenopausia y la menopausia se vuelve más abierta, hay un optimismo creciente entre las generaciones más jóvenes. Este cambio podría llevar a un mejor manejo de la perimenopausia en el futuro, lo que es esencial para garantizar que las mujeres enfrenten esta etapa vital con la información y el apoyo que necesitan.

