
La pérdida auditiva es un problema más común de lo que se piensa, pero sigue rodeada de ideas erróneas que impiden su detección temprana y tratamiento adecuado. Según un estudio del Australian Government, esta condición afecta a personas de todas las edades y puede tener consecuencias significativas en la salud mental, la vida social y el bienestar general. A continuación, se desmontan seis de los mitos más extendidos sobre la audición.
Mitos comunes sobre la pérdida auditiva
A pesar de la importancia de la salud auditiva, todavía existen muchas creencias que pueden retrasar un diagnóstico adecuado. Estas ideas generan confusión, minimizan el problema o incluso desmotivan a las personas a buscar ayuda. A continuación, se presentan algunos de los mitos más comunes y la realidad detrás de cada uno.
1. Solo los mayores sufren pérdida auditiva
Aunque el envejecimiento es un factor clave en la pérdida auditiva, no es el único. De hecho, el daño auditivo inducido por ruido está en aumento, especialmente entre los jóvenes que escuchan música a volúmenes elevados con auriculares. Eleanor McKendrick, audiologista jefa de Servicios Implantes Cocleares de la organización NextSense, afirma: “uno de cada tres australianos de 65 años vive con pérdida auditiva”, lo que indica que cualquier persona puede verse afectada, sin importar su edad.
2. Los audífonos son grandes y poco estéticos
Atrás quedaron los días en que los audífonos eran dispositivos voluminosos y notorios. La tecnología ha avanzado enormemente, y hoy en día existen modelos pequeños, discretos y con conectividad Bluetooth que permiten filtrar el ruido. Además, muchos de los audífonos modernos pueden integrarse con teléfonos inteligentes y televisores, facilitando la comunicación y mejorando la calidad de vida de quienes los utilizan.
3. Si tuviera pérdida auditiva, lo notaría de inmediato
La pérdida auditiva suele desarrollarse de manera gradual, lo que dificulta que las personas se den cuenta del deterioro. Algunas señales de advertencia incluyen la dificultad para escuchar conversaciones en lugares ruidosos, la sensación de que los demás murmuran y la necesidad de subir el volumen de la televisión. “Ignorar estos signos puede provocar privación, un fenómeno en el que el cerebro pierde la capacidad de interpretar sonidos debido a la falta de estimulación”, explica McKendrick.
4. La pérdida auditiva no es grave
Minimizar la pérdida auditiva puede tener consecuencias devastadoras. Se ha demostrado que está vinculada al aislamiento social, la depresión y el deterioro cognitivo. Estudios han revelado una estrecha relación entre el desarrollo de la demencia y la pérdida auditiva, probablemente debido al esfuerzo mental adicional requerido para procesar la información en un contexto de reducción de la interacción social.
5. Los audífonos devuelven la audición al 100%
Si bien los audífonos mejoran la percepción del sonido y facilitan la comunicación, no restauran la audición a niveles normales. Requieren un período de adaptación, ya que el usuario necesita acostumbrarse a los sonidos amplificados. En casos severos, los implantes cocleares pueden ser la mejor alternativa para restaurar la audición.
6. No se puede prevenir la pérdida auditiva
Aunque algunas causas de la pérdida auditiva son inevitables, existen formas de prevenirla mediante hábitos adecuados. Una de las principales recomendaciones es seguir la regla 60/60: escuchar música al 60% del volumen durante 60 minutos seguidos. También se aconseja usar protección en entornos ruidosos y evitar introducir objetos en los oídos, como hisopos de algodón, que pueden causar daños internos. Para quienes conviven con dificultades auditivas, pequeños cambios pueden hacer una gran diferencia. Es recomendable dirigirse a la persona de frente y hablar con claridad, evitando gritar o frustrarse al repetir algo. Además, es importante alentarlos a realizarse pruebas auditivas si es necesario. “Uno de los mejores regalos que se puede dar a un ser querido es ayudarlo a atender su salud auditiva, lo que señala la conciencia sobre este primer paso para derribar los mitos que padecen”.