Un estudio reciente ha revelado un fenómeno conocido como la “ilusión de adecuación de información”, que ayuda a explicar por qué las personas pueden tener opiniones firmes basadas en información limitada y sesgada. Este concepto fue discutido por investigadores de la Universidad Estatal de Ohio, quienes señalaron que, en general, las personas no suelen considerar que podrían beneficiarse de información adicional que les ayude a tomar decisiones más informadas.
Detalles del estudio
El investigador Angus Fletcher, profesor de inglés en la Universidad Estatal de Ohio, comentó: “Encontramos que, en general, no se detienen a pensar que podría haber más información que les ayudaría a tomar una decisión informada”. Fletcher también indicó que, cuando se les presenta a las personas un conjunto limitado de información que parece alinearse, la mayoría tiende a aceptar esa información sin cuestionarla, afirmando: “Si le das a la gente unas cuantas piezas que parecen alinearse, la mayoría dirá ‘eso suena más o menos bien’ y aceptará eso”.
Metodología del experimento
Para llevar a cabo el estudio, los investigadores reclutaron a casi 1,300 estadounidenses para participar en un experimento en línea. Todos los participantes leyeron un artículo sobre una escuela ficticia que carecía de agua adecuada. Sin embargo, los grupos fueron divididos en diferentes condiciones:
- Un grupo recibió un artículo que contenía razones por las cuales la escuela debería fusionarse con otra.
- Otro grupo recibió argumentos para que la escuela permaneciera separada y esperara otras soluciones.
- Un tercer grupo, que sirvió como control, solo recibió argumentos separados sin una conclusión clara.
A pesar de que los dos grupos que leyeron la historia con argumentos a favor de la fusión o en contra de ella creían tener una base sólida para sus opiniones, los resultados mostraron que continuaban siguiendo las recomendaciones proporcionadas.
Resultados y conclusiones del estudio
Fletcher observó que “aquellos que tienen confianza en su información son aquellos que se sienten completos”. Además, los participantes estaban bastante seguros de que su posición era correcta, a pesar de que toda la información presentada era limitada. También pensaron que los demás tomarían la misma decisión que ellos.
A pesar de estos hallazgos, el estudio también ofreció un rayo de esperanza. Aquellos que habían leído argumentos de ambos lados estaban dispuestos a cambiar de opinión una vez que se les presentaron nuevos hechos. Este fenómeno fue documentado en una edición de la revista PLOS One, publicada el 9 de octubre.
Implicaciones del estudio
Los investigadores notaron que este comportamiento es especialmente prevalente en temas relacionados con posiciones ideológicas arraigadas, donde las personas tienden a rechazar nueva información o considerarla poco confiable, tratando de ajustar la nueva información para que coincida con sus puntos de vista preexistentes. Fletcher comentó: “Pero los conflictos interpersonales ven la ideología como malentendidos en la vida diaria”.
Los investigadores sugieren que las personas deben asegurarse de tener una comprensión completa de la situación antes de adoptar una posición, y que es importante cuestionar su propio conocimiento. Fletcher concluyó: “Como encontramos, existe un modo predeterminado en el que piensan que conocen los hechos relevantes”. Además, recomendó que el primer movimiento cuando se está en desacuerdo con alguien debería ser pensar: ‘¿Hay algo que me esté perdiendo para comprender mejor su posición?’
Este estudio resalta la importancia de la apertura a nuevas informaciones y la necesidad de cuestionar nuestras propias creencias y suposiciones para evitar caer en la trampa de la ilusión de adecuación de información.

