
Durante el año 2024, el virus de la gripe se ha convertido en el patógeno principal entre los pacientes internados mayores de cinco años en Argentina, según el último boletín epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación. En comparación con el año anterior, donde el virus sincicial respiratorio y el coronavirus tenían una mayor representación entre los internados, este año se ha observado un cambio significativo en la prevalencia de la influenza.
Prevalencia de la influenza en 2024
Las autoridades sanitarias han indicado que, aunque no se ha registrado un aumento en las internaciones ni en los casos ambulatorios, el año 2024 ha mostrado una preponderancia de la influenza por encima del SARS-CoV-2. La circulación del virus comenzó a aumentar en la población general a partir de la segunda quincena de mayo. En junio, el tipo de virus que predominaba en el país era el A(H3N2). Según los expertos de la Dirección de Epidemiología de la cartera nacional, “en lo que va del año se han registrado 6,023 detecciones positivas para la influenza, lo que representa un ascenso del 99.50% respecto a las notificaciones registradas en el mismo período de 2023”.
Impacto de la COVID-19 en la circulación de patógenos
La emergencia sanitaria provocada por la COVID-19 ha modificado la circulación de otros patógenos desde 2020. Uno de estos patógenos es la influenza, que se propaga fácilmente entre las personas cuando tosen o estornudan. La incidencia de la influenza había disminuido durante los confinamientos, pero ha vuelto a sus niveles habituales a medida que la movilidad en las ciudades y países se ha normalizado. En abril, las internaciones semanales por influenza alcanzaron un pico máximo en la primera semana de junio, con 933 casos. Posteriormente, el número de casos disminuyó, y más del 90% de los notificados fueron del tipo A/H3N2. Desde finales de julio, se ha reportado un menor número de casos, con un promedio de 63 tanto de influenza A como B. Sin embargo, se ha observado que la influenza B ha predominado entre los hospitalizados desde el inicio de agosto.
Datos sobre hospitalizaciones y muertes
Hasta el 20 de octubre de 2024, se habían indicado 16 hospitalizaciones por influenza, y hasta esa semana se habían confirmado 181 muertes durante el año. A nivel mundial, la actividad de la influenza ha mostrado una tendencia a la baja, aunque han persistido fluctuaciones en algunos países. En las Américas, se ha observado una disminución generalizada, excepto en ciertas áreas de la subregión Andina y el Cono Sur.
Tipos de virus de la influenza
Los virus de la influenza se clasifican en tipos A, B, C y D, y a su vez se dividen en subtipos de acuerdo a las combinaciones de las proteínas de superficie. Actualmente, los subtipos de influenza A que circulan entre los seres humanos son A(H1N1) y A(H3N2). El subtipo A(H1N1)pdm09, que causó la pandemia de 2009, ha sustituido al que circulaba anteriormente. Los subtipos de influenza B se dividen en linajes: B/Yamagata y B/Victoria. En Argentina, se informó sobre la detección del subtipo B/Yamagata en otoño, y hacia finales del invierno, se observó un aumento en la detección del linaje B/Victoria.
Vacunación contra la influenza
La vacuna antigripal debe aplicarse anualmente. En Argentina, está disponible de forma gratuita para los grupos de riesgo, que incluyen a adultos mayores de 65 años, personas con enfermedades crónicas (como diabetes, enfermedades cardíacas y pulmonares), y aquellos con alteraciones en la inmunidad. También se recomienda la vacunación para niños y adolescentes que reciben terapia prolongada con ácido acetilsalicílico (aspirina), así como para trabajadores de la salud que tienen contacto con poblaciones de alto riesgo. La inmunización puede ser efectiva durante seis meses, sin límite de edad.
Recientemente, médicos geriatras, infectólogos y otros especialistas han hecho un llamado a prestar atención a la cobertura de vacunación, ya que previene complicaciones de la infección y reduce las internaciones. Se ha advertido que las coberturas alcanzadas están muy por debajo de lo óptimo. Este mensaje fue difundido en el “Documento de consenso sobre el uso de vacunas en mayores”, elaborado por la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría (SAGG) durante el XX Congreso Argentino de Geriatría. En un diálogo, la doctora Miriam Rozenek, miembro de la comisión de Infectología de la SADI y directiva de la SAGG, consideró importante alentar a los profesionales a cumplir con el Calendario Nacional de Vacunación, que incluye la dosis antigripal. “Los vacunatorios deberían ser accesibles en términos de horarios y arquitectura”, expresó.