Las personas con una afección que las coloca en alto riesgo de desarrollar cáncer de médula ósea podrían beneficiarse de una dieta rica en fibra, según una investigación reciente.
Estudio sobre la gammapatía monoclonal de significado indeterminado
El estudio se centra en pacientes diagnosticados con gammapatía monoclonal de significado indeterminado (GMSI), una anomalía que a menudo puede ser un precursor del mieloma múltiple, que es una de las formas más comunes de cáncer en la sangre. Este pequeño estudio incluyó a solo 20 pacientes con GMSI y encontró que un aumento en la ingesta de fibra podría retrasar o incluso prevenir la aparición del mieloma múltiple.
Resultados del estudio
El equipo de investigación, liderado por la Dra. Urvi Shah, especialista del Centro Oncológico Memorial Sloan Kettering en la ciudad de Nueva York, presentó sus hallazgos durante la reunión anual de la Sociedad Americana de Hematología (American Society of Hematology, ASH) en San Diego. La Dra. Shah comentó que estos resultados son coherentes con estudios anteriores que han sugerido que las dietas pobres y ricas en carne están asociadas con un mayor riesgo de cáncer.
Los nuevos hallazgos “respaldan cómo nosotros, médicos, podemos empoderar a los pacientes, sobre todo aquellos con afecciones precoces, con conocimientos para reducir su riesgo a través de cambios en la dieta”, afirmó la Dra. Shah.
Características de los participantes
Los participantes del estudio también presentaban sobrepeso u obesidad, lo cual es un factor de riesgo conocido que aumenta las probabilidades de progresión de la enfermedad. Durante un período de 12 semanas, los participantes realizaron un cambio hacia una dieta basada en plantas y rica en fibra. Además, recibieron seis meses de asesoramiento dietético que les permitía consumir lo que quisieran, siempre que se adhirieran a una dieta que incluía frutas, verduras, frijoles, semillas y granos integrales.
Pérdida de peso y mejoras en la salud
Como resultado de este cambio en la dieta, los participantes perdieron un promedio del 8% de su peso corporal inicial después de las 12 semanas. Los investigadores también observaron mejoras en la resistencia a la insulina, un marcador de diabetes, así como en la calidad de vida general de los participantes. Todo esto estuvo relacionado con una desaceleración en la progresión de la GMSI.
Dos de los participantes que ya mostraban señales de progresión de la enfermedad experimentaron una “mejora significativa en la trayectoria de la enfermedad”, según un comunicado de prensa del Centro Kettering. Ninguno de los participantes había progresado a mieloma múltiple durante el año en que se inscribieron en el ensayo.
Investigaciones adicionales y consideraciones
La Dra. Shah también mencionó que en estudios realizados en ratones, se encontró que aquellos alimentados con una dieta alta en fibra tenían un 44% menos de probabilidades de progresar en la enfermedad, mientras que otro grupo que comía normalmente desarrolló la enfermedad. “Este poder de la nutrición, específicamente de las plantas, abre una mejor comprensión de cómo puede conducir al metabolismo para construir un sistema inmunitario fuerte que ayude en el mieloma”, afirmó la Dra. Shah.
El equipo de investigación planea realizar un estudio más grande, esta vez con 150 pacientes con GMSI. Sin embargo, dado que estos resultados fueron presentados en una reunión médica, deben considerarse preliminares hasta que sean publicados en una revista revisada por profesionales.

