Un reciente estudio del Departamento de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Virgen de la Victoria en Málaga, España, ha revelado que el ayuno alternante podría ser más efectivo para la pérdida de peso a corto plazo en comparación con la dieta hipocalórica tradicional.
El ensayo clínico, que involucró a 160 adultos con obesidad durante un periodo de tres meses, es uno de los primeros en comparar diferentes tipos de dietas hipocalóricas bajo condiciones controladas. Los participantes fueron asignados a varias dietas, incluyendo la dieta hipocalórica clásica, la dieta cetogénica (keto), y el ayuno alternante modificado, que consiste en alternar días de ingesta normal con días de restricción calórica.
El estudio encontró que aquellos que siguieron la dieta keto, el ayuno alternante modificado o la alimentación con restricción de tiempo de ingesta temprana lograron perder más peso que el grupo de control que siguió la dieta hipocalórica clásica. En concreto, los participantes de la dieta keto y del ayuno alternante perdieron más de 11 kilos en tres meses, mientras que el grupo de control perdió 8,4 kilos.
Además, el ayuno alternante mostró una mayor reducción de la masa grasa en la composición corporal, superando a las otras dietas en este aspecto. El Dr. Francisco J. Tinahones, quien lideró el estudio, comentó: “Estos hallazgos son extraordinariamente prometedores y nos brindan nuevas herramientas en la lucha contra la obesidad”.
El Dr. Tinahones también destacó que, aunque las dietas hipocalóricas con múltiples ingestas diarias han sido la norma durante décadas, “nuestra investigación demuestra que, en personas con obesidad, ciertas estrategias dietéticas con enfoque cetogénico o de ayuno intermitente pueden favorecer una pérdida de peso más rápida a corto plazo”.
El ayuno alternante, que se considera un tipo de ayuno intermitente, permite a las personas comer normalmente durante ciertos días y restringir la ingesta calórica en otros. Un ejemplo común es el ayuno 5:2, donde se come normalmente cinco días a la semana y se limita la ingesta a muy pocas calorías durante dos días.
El estudio no reportó eventos adversos graves, aunque se utilizó con fines a corto plazo y durante un periodo de tres meses, lo que deja abierta la necesidad de investigar su eficacia y seguridad a largo plazo.
Este estudio fue publicado en BMC Medicine y es un paso significativo en la investigación sobre métodos alternativos para la pérdida de peso en personas con obesidad.

