
La lucha contra el dengue en Ezeiza ha tomado un nuevo rumbo con la liberación de mosquitos estériles, un enfoque innovador que busca reducir la población del mosquito Aedes aegypti, transmisor de esta enfermedad. Este proyecto, que involucra la liberación de 25.000 machos estériles y 80.000 mosquitos de la misma especie, se basa en la Técnica del Insecto Estéril (TIE), que ha sido respaldada por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).
Detalles del proyecto
La TIE consiste en criar mosquitos en un laboratorio, donde son esterilizados mediante radiación antes de ser liberados en el medio ambiente. Este método tiene como objetivo disminuir la reproducción de la especie que transmite el dengue, así como otras enfermedades como el zika y la chikungunya. El convenio firmado con la Municipalidad de Ezeiza establece que se realizarán liberaciones semanales de estos mosquitos estériles durante un año, con la expectativa de que los efectos positivos sean visibles en un plazo de cuatro meses.
Importancia del proyecto
La expansión del mosquito Aedes aegypti en América Latina ha sido impulsada por el cambio climático, lo que ha incrementado la presencia de este insecto y, por ende, el riesgo de enfermedades. La TIE se presenta como una alternativa ecológica a los métodos tradicionales de control de plagas, que suelen basarse en el uso de pesticidas. Este enfoque no solo es más amigable con el medio ambiente, sino que también tiene el potencial de ser replicado en otras regiones de Argentina.
Antecedentes y desarrollo de la técnica
La técnica de liberación de insectos estériles fue desarrollada en la década de 1940 por el entomólogo Edward F. Knipling, quien buscaba controlar poblaciones de insectos perjudiciales. El proceso implica criar insectos en condiciones controladas y liberarlos en la naturaleza para que compitan con los insectos fértiles, lo que resulta en una disminución progresiva de la población. Desde 2016, la CNEA ha estado trabajando en colaboración con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para desarrollar esta técnica en Argentina.
Fases del proyecto
El proyecto ha pasado por varias etapas, que incluyen ensayos en campo controlados. En Ezeiza, se utiliza la Planta de Irradiación Semi Industrial (PISI) para esterilizar los mosquitos en estado de pupa madura. En la primera fase, se realizó una prueba de marcación y recaptura de los mosquitos, que fueron tratados con un polvo fluorescente para permitir su monitoreo y evaluar su dispersión y adaptación al área.
A partir de noviembre, comenzará la liberación masiva de mosquitos estériles, que se llevará a cabo durante un año en una superficie de 40 hectáreas. Se espera que los efectos de reducción de la población de mosquitos sean visibles tras los primeros meses de implementación.
Posibilidades futuras
Si el proyecto demuestra ser efectivo, se abrirá la posibilidad de implementar esta técnica en otras localidades de Argentina. La CNEA y el OIEA buscan convertir este proyecto en un modelo piloto que pueda ser replicado en diferentes municipios.
Experiencias similares han sido llevadas a cabo en otros países, como en España, Italia y Fort Myers, Florida, donde se ha logrado una supresión completa de la población de mosquitos estériles en un periodo de dos años. En estos casos, se ha observado una disminución del 90% en la población de mosquitos en el primer año, lo que marca un precedente en el control de plagas.
Experiencias locales
En Argentina, el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria (ISCAMEN) ha iniciado un programa similar en el barrio Guaymallén, donde se están liberando tratamientos para controlar la plaga del mosquito Aedes aegypti. Este experimento se centra en áreas urbanas y utiliza un método que permite distinguir fácilmente entre las especies comunes de mosquitos. Las instituciones locales están monitoreando la presencia del Aedes aegypti para evaluar la efectividad de las medidas implementadas.
El desarrollo de la TIE en Ezeiza representa un avance significativo en la lucha contra el dengue y otras enfermedades transmitidas por mosquitos, y su éxito podría tener un impacto positivo en la salud pública en Argentina.