
El estudio revela la relación entre el tiempo de pantalla y el aumento de problemas de salud mental en preadolescentes.
Un estudio que siguió a casi 10,000 niños durante un periodo de diez años ha encontrado una relación entre el tiempo que los jóvenes pasan viendo televisión y utilizando otras pantallas, y un aumento en las probabilidades de desarrollar trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y depresión. El autor principal del estudio, Dr. Jason Nagata, de la Universidad de California, San Francisco (UCSF), explicó que “el uso de las pantallas podría reemplazar el tiempo dedicado a la actividad física, el sueño y la socialización en persona, lo que a su vez reduce la depresión y la ansiedad”. Los hallazgos del equipo de investigación fueron publicados en la revista BMC Public Health.
El grupo de investigadores destacó que los problemas de salud mental han aumentado entre los adolescentes en los últimos años. Según un comunicado de prensa de UCSF, “los adolescentes tienen un 50 por ciento de probabilidad de experimentar un episodio depresivo mayor y un 30 por ciento de intentar suicidarse hoy en día, en comparación con hace 20 años”. En este contexto, el estudio reveló que el preadolescente promedio en Estados Unidos pasa aproximadamente 5.5 horas al día frente a una pantalla, cifra que se eleva a 8.5 horas para los adolescentes.
Para investigar la posible relación entre el tiempo de pantalla y los problemas de salud mental, Nagata analizó datos recopilados entre 2016 y 2018 de 9,538 niños en edad escolar, centrándose en aspectos importantes del desarrollo cerebral infantil. Se monitoreó el tiempo diario que los niños pasaban frente a las pantallas y su tasa de diagnósticos de trastornos de conducta, depresión y otros problemas de salud mental. Aunque el estudio no pudo establecer una relación causal, sí encontró asociaciones significativas. Los investigadores informaron que “un mayor tiempo total frente a la pantalla se asoció con todos los síntomas de problemas mentales”.
Los niveles más altos de tiempo frente a la pantalla estaban relacionados con un riesgo seis veces mayor de desarrollar TDAH en comparación con aquellos que pasaban menos tiempo frente a las pantallas. Los tipos específicos de actividades que mostraron mayores tasas de depresión incluyeron el uso de chat de video, mensajes de texto, videos y videojuegos. Además, el efecto del tiempo de pantalla pareció ser más pronunciado en los niños blancos en comparación con los negros.
El Dr. Nagata también señaló que “para las minorías, las redes sociales podrían desempeñar un papel diferente, ya que sirven como plataformas importantes para conectarse con sus pares y compartir antecedentes y experiencias similares”. Esto sugiere que, en lugar de desplazar las relaciones en persona, la tecnología puede ayudar a los jóvenes a expandir su red de apoyo más allá de su entorno inmediato.
El estudio también sugiere que hay formas en que los padres pueden ayudar a sus hijos a alejarse del uso excesivo de pantallas y orientarlos hacia actividades más saludables. Nagata recomendó que “la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) sugiere desarrollar un Plan de Uso de Medios Familiares que tenga en cuenta las necesidades únicas de cada niño”. Para más información, se pueden consultar consejos sobre cómo manejar el tiempo de pantalla en la Mayo Clinic.