Este lunes se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, una fecha que tiene como objetivo visibilizar esta condición que afecta a 280 millones de personas en el mundo, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta cifra representa el 5% de los adultos y el 5,7% de los mayores de 60 años, según indicó la OMS. Tener un familiar o amigo que atraviesa por la depresión puede ser muy preocupante y representa un gran desafío. Es normal que surjan temor, angustia e incertidumbre, así como dudas sobre qué hacer y cómo ayudar a la persona afectada. Los expertos afirman que entender la situación nos acerca a nuestros seres queridos, permitiéndonos conocer mejor lo que les ocurre, lo que a su vez predispone a aceptar, comprender y acompañar de mejor manera.
Características de la depresión
La licenciada Sandra Germani (MN 34699), coordinadora del Programa de Neurociencia y Bienestar del Departamento de Psiquiatría Mental del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), explicó a Infobae que el trastorno del estado de ánimo afecta significativamente tanto a nivel mental como físico. “Sus características principales pueden incluir una sensación de tristeza, vacío y/o desesperanza, pérdida de interés en actividades que antes se disfrutaban, cambios en el apetito y el sueño, fatiga y dificultad para concentrarse, entre otras”, afirmó. La clínica de la depresión requiere un abordaje terapéutico, ya que sus causas son multifactoriales, incluyendo factores genéticos, químicos y traumas vitales.
Por su parte, Pablo Rafael Santángelo, psicólogo clínico supervisor e integrante de la Fundación Aiglé y docente investigador en Mar del Plata, describió que “las personas deprimidas dejan de sentir placer por cosas que disfrutaban. A esto se le llama anhedonia. Y a su vez, está compuesta por síntomas emocionales, cognitivos y físicos”. Dentro de los síntomas emocionales, mencionó la presencia constante de sentimientos de culpa excesiva, inutilidad y baja autoestima. Además, destacó que los signos incluyen recordar detalles de problemas y la dificultad para tomar decisiones. “Aparecen la autocrítica constante y pensamientos negativos sobre uno mismo y el futuro, así como pensamientos recurrentes sobre la muerte y el suicidio”, describió.
Manifestaciones físicas y duración de la depresión
Además, Santángelo mencionó que la depresión se manifiesta físicamente a través de cambios en el apetito, problemas de sueño, fatiga y falta de energía, así como dolores musculares, cefaleas y otros tipos de dolores. La depresión, en general, puede durar semanas, meses o incluso años si no es tratada, y puede presentarse en distintos niveles de intensidad: leve, moderada o grave, indicó el experto.
Para Juan David Jurado, del DIM de Centros de Salud, los niños y adolescentes también pueden sufrir de depresión, aunque esta puede aparecer enmascarada, lo que resulta más difícil de detectar en comparación con los adultos. “Se recomienda que los padres y cuidadores estén atentos y sepan diferenciar entre el enojo que puede ser causado por algo familiar, escolar o personal y aquel que es persistente y les impide desarrollar sus tareas habituales”, sugirió el psicólogo.
Comprendiendo la depresión
La depresión es una emoción humana que surge como respuesta a eventos adversos. Generalmente, es temporal y puede interferir con la vida diaria. Sin embargo, cuando se vuelve profunda, afecta la capacidad de disfrutar y el funcionamiento general, aclaró Santángelo. Ante la evidencia de que un ser querido está deprimido, muchas veces los familiares no saben cómo actuar. A menudo, les resulta difícil expresar lo que sienten y pueden experimentar impotencia, bronca y frustración. Los miedos que pueden surgir incluyen: el miedo a perder a la persona, la incertidumbre sobre el futuro y la autoexigencia o culpa.
“Uno empieza a sentirse incapaz de aliviar el sufrimiento de alguien a quien ama. También es común sentirse triste por el sufrimiento de un ser querido. Aparece el miedo a que la persona deprimida se autolesione o tenga algún intento de suicidio. Además, existe el temor de que la persona deprimida rechace la ayuda que se le ofrece”, afirmó. Por otro lado, es importante detectar posibles cambios abruptos en el comportamiento de los adolescentes. “Es fundamental hablar con ellos, indagar sobre todos los aspectos de su vida, ver sus emociones y poner en palabras lo que les pasa”, dijo el licenciado Jurado. También agregó que es útil involucrar a otros, como maestros de la escuela o entrenadores, quienes pueden estar acompañando el proceso educativo y pueden informar sobre su visión.
Consulta profesional y apoyo
Luego, es recomendable consultar a profesionales de la salud que puedan diagnosticar clínicamente y sugerir un tratamiento que genere bienestar psicológico. Según la Clínica Mayo, es importante evitar frases que minimicen el dolor de las personas deprimidas, como “tal vez no lo saben, piensan que es normal” o “deberías superarlo solo con fuerza de voluntad”.
Germani brindó recomendaciones sobre lo que se debe evitar: no minimizar el dolor, no ofrecer soluciones rápidas y tóxicas, y no tomarlo de manera personal. También recomendó no presionar a la persona para que resuelva su situación de inmediato y no ignorar el peligro si la persona menciona pensamientos suicidas o autolesiones, ya que se deben tomar medidas de forma inmediata.
Cómo brindar apoyo y contención
Las formas de apoyo y contención incluyen: escuchar activamente sin juzgar, motivar a buscar ayuda profesional, validar las emociones, ser paciente y consistente, ayudar a establecer prácticas saludables y animar a la conexión social. Es fundamental estar presentes y disponibles, sin ser invasivos ni obligar a la persona a tener hábitos saludables. Reconocer cuáles son nuestros límites es esencial, ya que al hacerlo, se puede intentar lograr un equilibrio sin frustrar la relación. La empatía es importante, así como la compañía, para activar la esperanza y reforzar que no somos perfectos y que caer en la depresión no nos hace peores personas. Todos los recursos positivos son valiosos en momentos de crisis personales.

