
Investigación revela un sistema cerebral para la eliminación de desechos, proporcionando información relevante sobre la enfermedad de Alzheimer.
El cerebro humano cuenta con un sistema especializado para la eliminación de desechos, el cual se encarga de eliminar proteínas dañinas que pueden contribuir al desarrollo de la demencia y la enfermedad de Alzheimer, según un estudio reciente. Este hallazgo fue publicado en la edición del 7 de octubre de 2024 de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
Los investigadores han utilizado técnicas avanzadas de imagen para identificar una red de estructuras llenas de líquido que se extienden a lo largo de las arterias y venas del cerebro. Estas estructuras permiten que el líquido cefalorraquídeo fluya a través de ellas, facilitando la eliminación de desechos como las proteínas amiloide y tau, que son conocidas por acumularse en los cerebros de los pacientes con Alzheimer, formando placas y ovillos que son características distintivas de este trastorno neurodegenerativo.
Investigaciones previas habían identificado este tipo de canales de fluido en los cerebros de ratones, pero este estudio marca la primera vez que se confirma su existencia en humanos. El Dr. Juan Piantino, investigador principal y profesor asociado de neurología pediátrica en la Facultad de Medicina de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón (OHSU), comentó: “Nadie ha demostrado esto hasta ahora”. Además, Piantino explicó que el flujo no ocurre de manera aleatoria, comparándolo con el funcionamiento de una esponja en un cubo de agua, afirmando que “pasa a través de estos canales”.
Para llevar a cabo el estudio, los investigadores inyectaron un marcador en cinco pacientes que se sometieron a cirugía cerebral en OHSU. Posteriormente, el equipo utilizó resonancias magnéticas para rastrear la propagación del marcador, observando que se movía a través de estructuras claramente definidas que denominaron “espacios perivasculares”. La Dra. Erin Yamamoto, investigadora colíder y residente en neurología en OHSU, destacó que “en realidad se puede ver cómo los espacios perivasculares oscuros se vuelven brillantes” durante el proceso de seguimiento.
Los investigadores creen que estas vías de eliminación de desechos funcionan de manera similar al sistema linfático del cuerpo, que es crucial para la respuesta inmunológica. El Dr. Piantino señaló que, aunque se pensaba que estos espacios eran importantes, nunca se había demostrado su funcionalidad hasta ahora, afirmando: “Ahora está hecho”.
Las investigaciones futuras podrían centrarse en cómo mejorar este sistema de eliminación de desechos. Por ejemplo, se ha sugerido que la calidad del sueño podría desempeñar un papel en la optimización de este proceso. Para obtener más información sobre el beta amiloide y su relación con la enfermedad de Alzheimer, se puede consultar la Asociación de Alzheimer.