Bryan Johnson, un empresario multimillonario y defensor de la longevidad, ha captado la atención pública por su enfoque extremo hacia un estilo de vida que busca desafiar el envejecimiento y prolongar la vida hasta los 150 años o más. Su rutina diaria es meticulosamente diseñada e incluye la supervisión constante de más de 30 médicos que monitorean su salud. Entre sus prácticas más destacadas se encuentran las transfusiones de sangre que realiza junto a su padre, una dieta estrictamente vegana y un programa de ejercicios exigente. Johnson se ha convertido en un referente del movimiento de la longevidad, pero uno de los aspectos más comentados de su vida es su alimentación, en particular, el consumo diario de un alimento que él considera clave para “engañar a la muerte”. Este alimento es el cacao de alta calidad, que para Johnson es esencial en su dieta diaria.
El cacao ha sido valorado desde tiempos antiguos por diversas culturas debido a sus propiedades nutricionales. Johnson explica en su canal de YouTube que este alimento le ayuda a mantener una mejor salud física y mental. Comenzó a consumirlo regularmente hace tres años, en un momento en que experimentaba problemas de agotamiento debido a su enfoque en el éxito profesional y el estrés poco saludable. Para él, el cacao no solo representa un placer, sino que es un componente fundamental de su “dieta de calidad”.
Los beneficios del cacao han sido estudiados ampliamente, y algunos de ellos están respaldados por la ciencia. Johnson destaca que el cacao contribuye a mejorar la salud cardiovascular gracias a su contenido de flavonoides, que son antioxidantes que ayudan a reducir la presión arterial y mejorar la circulación. Estudios han demostrado que las personas con hipertensión y diabetes tipo 2 pueden beneficiarse de consumir 25 gramos de chocolate negro (con un alto contenido de cacao) durante varias semanas, lo que puede resultar en una mejora de la salud arterial.
Además, el cacao apoya la función cerebral, mejorando la memoria y las habilidades de resolución de problemas. Esto se debe a sus propiedades que promueven el flujo sanguíneo, gracias a compuestos como la teobromina y la cafeína, que también pueden mejorar el estado de ánimo y la atención. Otro beneficio del cacao es su efecto antiinflamatorio, lo que es relevante dado que la inflamación es un factor en muchas enfermedades crónicas. Según una revisión publicada en la revista Frontiers in Immunology, el cacao puede interactuar con el microbioma intestinal, apoyando la actividad antiinflamatoria y beneficiando así la salud a largo plazo.
En cuanto a la cantidad recomendada de cacao que se debe consumir al día, Johnson sugiere ser moderado y enfocar el consumo en productos de cacao procesados, observando además la presencia de metales pesados en las etiquetas nutricionales. La ciencia respalda una ingesta de entre 20 y 30 gramos diarios de chocolate negro (con al menos un 70% de cacao), lo cual es suficiente para proporcionar efectos positivos sin generar un aporte calórico excesivo que pueda tener efectos secundarios negativos.
Además del cacao, Johnson mantiene una dieta estrictamente orientada principalmente a vegetales al vapor y proteínas como lentejas y guisantes. Su postre habitual consiste en un pudín elaborado con leche de nueces macadamia, nueces de Brasil, semillas de chía y linaza, enriquecido con especias como la canela de Ceilán. También consume cúrcuma, pimienta negra y raíz de jengibre para apoyar el funcionamiento del hígado, así como microdosis de litio para la salud cerebral. El aceite de oliva representa alrededor del 15% de su dieta y complementa un batido verde que él llama “Gigante Verde”, que incluye algas chlorella, polvo de espermidina, aminoácidos de colágeno y, por supuesto, cacao de calidad. En sus redes sociales, Johnson recalca que cada uno de los ingredientes que consume está seleccionado por sus propiedades nutricionales, con el objetivo de maximizar los beneficios y minimizar cualquier efecto negativo.

